El Gobierno nacional oficializó el pago de un refuerzo previsional destinado a jubilados y pensionados de menores ingresos. La medida alcanza a distintos regímenes y busca compensar la pérdida de poder adquisitivo generada por la anterior fórmula de movilidad.
El Gobierno dispuso el otorgamiento de un Bono Extraordinario Previsional de hasta 70.000 pesos que será abonado en febrero de 2026 a jubilados, pensionados y titulares de pensiones no contributivas que perciban sus haberes a través de la Anses. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 65/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y publicado el miércoles veintiocho de enero.
En los fundamentos de la norma se sostiene que el refuerzo tiene como finalidad compensar los efectos negativos de la fórmula de movilidad establecida por la Ley 27.609, vigente hasta su modificación en julio de 2024. Según el texto oficial, ese esquema no protegía frente al impacto de la inflación y provocó una pérdida del poder adquisitivo, especialmente entre los adultos mayores con menores ingresos.
El beneficio alcanza a jubilados y pensionados del Sistema Integrado Previsional Argentino, a beneficiarios de regímenes especiales derogados o de ex cajas provinciales y municipales transferidas a la Nación, a titulares de la Pensión Universal para el Adulto Mayor y a quienes perciben pensiones no contributivas por vejez, invalidez, madres de siete hijos o más y pensiones graciables, siempre que los beneficios se encuentren vigentes al momento de la liquidación.
El monto a percibir varía según el haber mensual. Quienes cobren un ingreso igual o inferior al haber mínimo recibirán el total de 70.000 pesos. En cambio, quienes superen ese umbral percibirán una suma variable destinada a completar hasta alcanzar el equivalente al haber mínimo más el bono máximo. En los casos de pensiones con copartícipes, se tomará un único titular a los fines del pago.
El decreto establece además que el bono tendrá carácter no remunerativo, no estará sujeto a descuentos ni retenciones y no será computable para otros conceptos previsionales o asistenciales. La Anses quedó facultada para dictar las disposiciones necesarias para su implementación y control, mientras que la Jefatura de Gabinete deberá realizar las adecuaciones presupuestarias correspondientes.
La medida se enmarca en la continuidad de los refuerzos otorgados desde comienzos de 2024 a los sectores previsionales más vulnerables, en un contexto en el que los ingresos jubilatorios siguen tensionados por la evolución de los precios y el costo de vida.