El comienzo de julio traerá una nueva serie de incrementos que volverán a impactar en la economía de las familias argentinas. A los ajustes previstos en alquileres, servicios y distintos rubros regulados se sumará el mayor gasto propio de las vacaciones de invierno, un período que suele incrementar el consumo en transporte, gastronomía, turismo y actividades recreativas, supo AIM.
Aunque la inflación muestra una tendencia de desaceleración, julio volverá a representar un desafío para el bolsillo. Según pudo saber AIM, la combinación de aumentos programados y gastos estacionales obligará a muchos hogares a reorganizar sus presupuestos para afrontar el segundo semestre del año.
Alquileres: nuevos ajustes para miles de inquilinos
Uno de los principales incrementos volverá a registrarse en los alquileres.
Tras la derogación de la Ley de Alquileres, la mayoría de los contratos nuevos se actualiza por inflación cada tres o cuatro meses. En consecuencia, numerosos inquilinos deberán afrontar durante julio nuevos aumentos, cuyo porcentaje dependerá del índice y la modalidad de actualización acordada al momento de la firma del contrato.
En paralelo, quienes aún mantienen contratos bajo el régimen anterior continuarán enfrentando actualizaciones significativamente superiores, lo que seguirá presionando sobre el costo de la vivienda.
Servicios con nuevos incrementos
Julio también llegará con ajustes en distintos servicios. Las tarifas de energía, agua, combustibles, medicina prepaga y otros servicios regulados volverán a registrar modificaciones durante el mes, incrementando el peso de los gastos fijos sobre el presupuesto familiar.
A estos aumentos se suman otros gastos habituales del invierno, como el mayor consumo de gas y electricidad para calefacción, que también impactan en las facturas de los hogares.
Vacaciones de invierno: un gasto extra para las familias
El receso escolar agregará otro componente de presión sobre el bolsillo.
Las familias que viajen deberán afrontar mayores costos en pasajes, alojamiento y gastronomía, mientras que quienes permanezcan en sus ciudades también destinarán más recursos a actividades recreativas, espectáculos, cines, parques y propuestas infantiles.
Incluso para quienes no tengan previsto salir de vacaciones, las dos semanas de receso suelen implicar un incremento en los gastos diarios vinculados al entretenimiento y la alimentación.
Los alimentos siguen condicionando el presupuesto
La compra de alimentos continúa siendo uno de los principales componentes del gasto mensual.
Carnes, lácteos, panificados, frutas, verduras y productos de almacén representan una parte importante de los ingresos familiares, especialmente en los hogares de menores recursos, donde la alimentación absorbe una proporción cada vez mayor del presupuesto.
Un mes que exigirá reorganizar las cuentas
Con alquileres que vuelven a actualizarse, nuevos aumentos en servicios, mayor consumo energético por las bajas temperaturas y el gasto adicional de las vacaciones de invierno, julio comenzará con una fuerte presión sobre la economía doméstica.
Según pudo saber AIM, muchas familias ya anticipan una reorganización de sus gastos para afrontar un mes que combinará incrementos previstos con consumos propios de la temporada invernal, en un contexto en el que el costo de vida continúa siendo una de las principales preocupaciones de los argentinos.