Los salarios registrados volvieron a quedar por debajo de la inflación en marzo y acumularon siete meses consecutivos de pérdida del poder adquisitivo. Según datos difundidos por el Indec, los haberes crecieron tres por ciento nominal durante ese mes, mientras que la inflación fue del 3,4 por ciento.
De acuerdo al relevamiento, los salarios registrados acumulan una caída real del 4,67 por ciento en los últimos meses, en un contexto marcado por la desaceleración de la actividad económica, el deterioro del empleo formal y la pérdida de capacidad de compra de los hogares.
El informe mostró diferencias entre el sector público y el privado. Mientras los salarios estatales registraron una mejora nominal del 5 por ciento en marzo, los privados avanzaron apenas 2,1 por ciento y volvieron a perder frente a la inflación.
En términos reales, los salarios privados tuvieron una caída del 1,28 por ciento durante marzo y acumulan una pérdida cercana al 4,8 por ciento en siete meses.
El deterioro salarial también aparece vinculado a la caída de la actividad económica y del empleo formal. El informe indicó que desde la llegada de Javier Milei a la presidencia se perdieron más de 24 mil unidades empleadoras, mientras el mercado laboral continúa mostrando signos de estancamiento y precarización.
Economistas advirtieron que la persistencia de una inflación elevada y el menor dinamismo en sectores vinculados al consumo interno explican gran parte de la caída del salario real. También señalaron que la recuperación del poder adquisitivo dependerá de la evolución de la actividad económica y de la desaceleración de los precios durante los próximos meses.