El Fondo Monetario Internacional advirtió sobre el fuerte aumento de la morosidad en los créditos y pidió reforzar los controles sobre fintech, billeteras virtuales y otros actores del sistema financiero no bancario. El organismo alertó que los niveles de incumplimiento alcanzaron máximos de las últimas dos décadas.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) expresó su preocupación por el deterioro de la calidad crediticia en Argentina y reclamó una mayor supervisión sobre las entidades financieras no bancarias, especialmente las fintech y las billeteras virtuales, en un contexto de creciente endeudamiento y dificultades de pago entre los hogares.
La advertencia fue incluida en el último informe técnico del organismo, donde se analizan los avances y riesgos de la economía argentina. Allí se destacó la necesidad de monitorear los riesgos emergentes vinculados al aumento de los préstamos en mora y al crecimiento acelerado del crédito fuera del sistema bancario tradicional.
Uno de los datos que más llamó la atención del FMI es que el crédito no bancario ya representa el 15 por ciento del volumen total de financiamiento otorgado por los bancos, una participación que continúa creciendo de la mano de las plataformas digitales de préstamos y las billeteras virtuales.
El organismo señaló que los niveles de morosidad observados en el sector fintech son elevados y consideró necesario avanzar en esquemas regulatorios que permitan equiparar las exigencias de control y supervisión con las que enfrentan las entidades bancarias.
La preocupación se da en momentos en que los indicadores de incumplimiento muestran un deterioro significativo. Según los últimos datos del Banco Central, la morosidad de las familias alcanzó el 11,5 por ciento en marzo, frente al 3,3 por ciento registrado un año antes, lo que representa más que una triplicación en apenas doce meses.
La situación también impacta sobre el conjunto del sector privado. El índice de préstamos en mora se ubicó en el siete por ciento, reflejando un incremento respecto de los niveles observados meses atrás.
El FMI también observó la creciente participación de otros actores financieros bajo supervisión, como los proveedores de servicios de activos virtuales y los agentes de liquidación y compensación, sectores que ganaron protagonismo en los últimos años a medida que avanzó la digitalización de las finanzas.
Pese a las advertencias, el organismo valoró las iniciativas oficiales destinadas a fortalecer el mercado de capitales y ampliar las opciones de financiamiento. No obstante, consideró que el proceso demandará tiempo debido a los antecedentes de inestabilidad económica y financiera que registra el país.
En ese contexto, el FMI sostuvo que una eventual consolidación de la estabilidad macroeconómica y una mejora en la acumulación de reservas podrían abrir la puerta a una flexibilización gradual de algunas normas vinculadas al crédito en moneda extranjera, siguiendo experiencias aplicadas en otros países de la región.
Mientras tanto, la creciente morosidad se consolida como una de las principales señales de alerta del sistema financiero argentino y vuelve a poner en debate el impacto del endeudamiento sobre los ingresos de las familias.