Aunque las bajas temperaturas invitan a mantener todo cerrado, ventilar los ambientes sigue siendo fundamental en invierno. En esta nota de AIM, cómo hacerlo sin enfriar la casa y por qué es clave para la salud.
Durante los meses fríos, es común evitar abrir puertas y ventanas para conservar el calor dentro del hogar. Sin embargo, la falta de ventilación puede generar ambientes cargados, aumentar la humedad y favorecer problemas respiratorios.
La clave está en encontrar el equilibrio: renovar el aire sin enfriar la casa.
¿Por qué es importante ventilar?
El aire interior se va deteriorando con el paso de las horas. En espacios cerrados se acumulan:
Dióxido de carbono
Olores y partículas
Humedad
Contaminantes como el monóxido de carbono
Esto puede afectar la salud y el confort, especialmente en invierno, cuando se pasa más tiempo puertas adentro.
Cuánto tiempo es suficiente
No hace falta ventilar durante largos períodos:
Entre 5 y 10 minutos por ambiente alcanzan
Ideal hacerlo una o dos veces al día
En ese tiempo, el aire se renueva sin que las superficies lleguen a enfriarse.
Ventilación cruzada: la mejor estrategia
Abrir ventanas en lados opuestos de la casa genera una corriente de aire que renueva el ambiente rápidamente.
Es más eficiente
Reduce el tiempo necesario
Evita la pérdida excesiva de calor
Pocos minutos bien aprovechados son más efectivos que ventilar durante más tiempo con una sola ventana.
Cuál es el mejor momento
Para minimizar el impacto del frío:
Ventilar en media mañana o primeras horas de la tarde
Aprovechar momentos de sol
Evitar hacerlo muy temprano o de noche, cuando la temperatura es más baja.
Cómo no perder calor
Algunos tips prácticos:
Apagar la calefacción mientras se ventila
Abrir varias ventanas a la vez (menos tiempo abierto)
Cerrar puertas de ambientes que no se estén ventilando
Volver a calefaccionar al finalizar
Menos humedad, más confort
Ventilar también ayuda a reducir la humedad, algo clave en ciudades como Paraná:
Disminuye la condensación
Previene la aparición de moho
Mejora la calidad del aire
Un hábito simple y necesario
Ventilar en invierno no solo es posible, sino necesario. Con pocos minutos al día, se puede mantener un ambiente saludable sin resignar confort térmico.
Un pequeño hábito que hace una gran diferencia en el hogar.