El artesano, escritor e investigador Francisco Scutellá falleció a los 90 años y dejó una huella imborrable en la cultura entrerriana. Reconocido por haber creado el Monumento al Mate que recibe a quienes ingresan a Paraná y por fundar el Museo del Mate, dedicó gran parte de su vida a investigar, preservar y difundir una de las tradiciones más arraigadas de la identidad argentina.
Su nombre quedó ligado para siempre al Mate Criollo Universal, la emblemática escultura emplazada sobre avenida Laurencena, uno de los principales accesos a la capital entrerriana. La obra fue donada a la Municipalidad de Paraná en 2007 y con el paso del tiempo se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
Un referente en la defensa de la cultura matera
Scutellá entendía al mate como mucho más que una infusión. Lo definía como un espacio de encuentro, una tradición cargada de historia y un elemento central de la cultura popular argentina.
Con esa convicción fundó el Museo del Mate, considerado el primero itinerante y monotemático del país dedicado exclusivamente a esta costumbre. Allí reunió durante décadas mates tallados, bombillas, documentos, fotografías, libros y objetos históricos relacionados con la infusión, además de recibir personalmente a quienes visitaban el espacio para compartir sus conocimientos.
Su labor trascendió el ámbito artesanal y lo convirtió en uno de los principales referentes nacionales en la investigación y difusión de la cultura matera.
Un artesano de reconocimiento nacional
Scutellá desarrolló una técnica artesanal que lo distinguió en todo el país. Tallaba mates de calabaza tanto en su exterior como en su interior, transformándolos en piezas únicas.
Sus creaciones llegaron a manos de figuras destacadas de la política y la cultura. Entre ellas recordaba haber realizado trabajos para Fidel Castro y haber obsequiado un mate a Atahualpa Yupanqui. Además, durante varios años elaboró los tradicionales mates que entregaba el programa televisivo Argentinísima a sus invitados.
Como escritor, narrador costumbrista e investigador también publicó obras vinculadas con las tradiciones populares y participó activamente en iniciativas destinadas a que el mate fuera reconocido como patrimonio cultural.
Un legado que permanecerá en Paraná
A lo largo de su trayectoria recibió numerosos reconocimientos por su aporte a la cultura entrerriana. Incluso la Cámara de Diputados de Entre Ríos declaró de interés legislativo y cultural su obra y su labor de investigación.
Hasta sus últimos años continuó trabajando en su taller y compartiendo sus conocimientos sobre el curado del mate, la temperatura adecuada del agua y la historia de una tradición que consideraba parte esencial de la identidad nacional.
Con su fallecimiento, Paraná pierde a uno de sus principales referentes culturales. Sin embargo, su legado permanecerá en el Monumento al Mate, en el Museo del Mate, en sus libros y en cada una de las obras que convirtió en un homenaje a una de las costumbres más representativas de la Argentina.