La Asociación de Víctimas de Delitos Aberrantes de Entre Ríos (Vidaer), manifestó su disconformidad con el trabajo realizado por las fiscales Paola Farinó y Patricia Yedro, a cargo de la acusación pública, en la causa por el homicidio del niño Ramón Grandoli (asesinado en la ciudad de Hernandarias en marzo de 2020) y que tenía como imputados a Hugo y Luis Roldán. “¿Cómo le explicamos al padre lo sucedido? Nadie estaba de acuerdo con que esto sucediera, pero tuvimos que explicarle lo que la fiscal debería haber hecho: haberse sentado enfrente, mirarlo a los ojos y decirle que ella iba a pedir el sobreseimiento acompañando al pedido de la defensa”, dijo a AIM la presidenta de la Asociación, Carla Cusimano.
Respecto a la causa de Ramoncito, señaló Cusimano a esta Agencia, “hemos desde la Asociación emitido un comunicado para hacer pública nuestra disconformidad con respecto al accionar de la Justicia y, en esta causa en particular, al accionar puntual de las fiscales que en la segunda etapa de la causa se hicieron cargo: las doctoras Paola Farinó y Patricia Yedro”.
“Cuando los fiscales que tenían la causa y resuelta la parte de instrucción y el pedido de elevación a juicio contra los imputados, los hermanos Roldán, fueron promovidos a sus cargos de jueces por los que habían concursado, la causa de Ramoncito cae en la fiscalía de Paola Farinó. Ahí empieza una sucesión de decisiones que terminan en la impunidad absoluta”, explicó Cusimano.
“Es complejo que la familia de Ramoncito, su papá, que durante cinco años ha estado pendiente, y la sociedad toda de Entre Ríos y en particular la de Hernandarias, podamos entender cómo puede ser que una causa que está lista para ser elevada a juicio termine con una total y absoluta impunidad. Lo único que debía pasar era que se hiciera un juicio por jurados, donde un jurado popular determinara la culpabilidad o no de estas dos personas”.
Además, destacó la presidenta de Vidaer, “hubieron una serie de situaciones raras, porque inicialmente se presumió que los huesos de Ramoncito habían sido hervidos y luego esparcidos en el campo donde se lo encontró. Los huesos de Ramoncito, al momento de haber sido encontrados a la semana de la desaparición, estaban perfectamente limpios; además, había un tacho en la casa de los involucrados donde estaba la fuerte presunción que esos huesos habían sido hervidos. Después, una pericia forense determinó, ya con estas nuevas fiscales, que los huesos no habían sido hervidos. Nosotros nos preguntamos, los animales salvajes de Hernandarias deben ser muy prolijos porque dejaron los huesos de una manera en que, de prácticamente tener la certeza de que habían sido hervidos pasamos a que no habían sido hervidos”.
Cusimano remarcó que todo esto, “lo único que hizo fue deslindar responsabilidades sobre la ejecución posterior al homicidio de Ramoncito que llevaron adelante estos personajes. A las fiscales les pareció que las pruebas no eran suficientes y que ellas para llegar a un juicio por jurado necesitaban más pruebas; necesitaban pruebas que les aseguraran que el jurado popular iba a dictar un veredicto de culpabilidad”.
Señaló que: “Lo más extraño es que las fiscales hicieron todo lo posible, evidentemente, para que pasara el momento que era el oportuno para que el juicio se hiciera y todo derivara después en el pedido de los defensores”.
Sobre Hugo Roldán, los defensores, “ya habían pedido nuevas pericias. Después, Paola Farinó pide el sobreseimiento por considerar que no había pruebas suficientes para que quedara involucrado en la causa”.
“Queda Luis Roldán y el defensor pide el sobreseimiento por entender que no puede ejercer su derecho de defensa porque como no le habla al defensor (misma estrategia que había usado Hugo Roldán) no lo puede defender y no tienen comprensión suficiente como para poder estar en juicio”.
El pedido de sobreseimiento sobre Luis Roldán fue acompañado también por las fiscales.
Cusimano remarcó: “Es todo muy extraño. El sobreseimiento se da por no entender en el momento y no poder ejercer su defensa, no por no haber comprendido la criminalidad del acto cuando lo llevaron adelante. De hecho, desaparecieron el cuerpo, esparcieron los huesos, escondieron el cuchillo con el que le habían dado muerte a Ramoncito, cuando les cae el allanamiento a la casa uno de los Roldán agarra un teléfono celular y dice yo no los puedo dejar entrar porque tengo que hablar con mi abogado. Estos mismos Roldán que, una vez que fueron traídos a Paraná, cuando los sueltan, recorren varios lugares antes de volver a Hernandarias, porque necesitaban dinero. Estaban ubicados en tiempo y espacio al momento de cometer el crimen, no eran inimputables cuando cometieron el crimen, pero resulta que ahora no pueden estar en un juicio porque no comprenden. Y esto lo acompaña la fiscalía”.
Relató que en el medio de la audiencia, cuando el abogado querellante se opone a esta situación, el doctor Pedro Fontaneto, “dice que comprendían perfectamente, hirvieron los huesos, la fiscal Farinó pide la palabra y dice que eso no está probado en la causa. ¿Es fiscal o es defensora?”.
Las fiscales “no es la primera causa en la que se comportan como casi defensoras”.
Analizó la presidenta de Vidaer: “Estamos en una situación compleja, en una causa que demoró cinco años para que le tengamos que decir a la familia de Ramoncito que las fiscales no se comportaron como tal y que no hicieron todos los esfuerzos necesarios. Ahora van a decir que hay pericias psicológicas y psiquiátricas que avalan el diagnóstico de los Roldán: todos sabemos cómo se hacían las pericias durante la pandemia. Como grupo que hemos acompañado durante todos estos al papá y a la hermana de Ramoncito, estamos desolados, muy disconformes: nos molesta y nos ofende que una situación así se dé con una causa tan particular”.
Como Asociación, “hay una serie de cuestiones y de factores que realmente no podemos comprender dentro de la función que les toca ejercer a estas dos fiscales. Si quieren dedicarse a ser defensoras, que concursen para defensoras y lo sean; que dejen de arruinarle la vida a las víctimas y a los familiares de las víctimas”.
Cusimano indicó: “Tengo particularmente tres causas que han estado en manos de estas fiscales y que realmente no han tenido el comportamiento que debían tener en su rol dentro de la justicia para nosotros las víctimas. Nos preocupa mucho que después de tantos años todavía tengamos que lidiar con estas cuestiones dentro de la Justicia. Al padre Ramoncito lo convocaron una sola vez, cuando le explicaron que iban a pedir la exhumación de los huesos porque no estaban seguras. Se van a escudar en que nosotros estábamos cerca de la familia y de la causa para poder hacer de puente y que tenían sus abogados querellantes que esta Asociación había conseguido que asumieran la causa”.
“¿Cómo le explicamos al padre lo sucedido? Nadie estaba de acuerdo con que esto sucediera, pero tuvimos que explicarle lo que la fiscal debería haber hecho, haberse sentado enfrente, mirarlo a los ojos y decirle que ella iba a pedir el sobreseimiento acompañando al pedido de la defensa”.