EL Movimiento Federal La Revolución de las Viejas (Lrdlv) en Argentina, tiene ya una historia de más de seis años. Inicia en 2020, casi contemporáneamente con el comienzo de la pandemia. “Nos constituimos en un grupo de mujeres viejas y feministas, decididas a reflexionar, duelar, proyectar y crear estrategias para enfrentar los prejuicios y mandatos de la cultura patriarcal”, dijo a AIM la arquitecta e integrante de Lrdlv Santa Fe, Silvia Bournissent.
“Mujeres resilientes, que en cada década de nuestras vidas debimos enfrentar desafíos y luchas por nuevos derechos, y a los 60 años o más, seguimos dispuestas a romper con los prejuicios de una sociedad acostumbrada a considerarnos invisibles, descartables, improductivas, relegadas al cuidado y a la contemplación”.
Bournissent, quien integra Lrdlv, remarcó: “Nos reconocemos mujeres envejecientes, celebramos la oportunidad de llegar a `viejas´, dispuestas a construir colectivamente vejeces activas, autónomas y con derechos, hasta el final de nuestras vidas”.
Entre muchos desafíos, “uno siempre presente es: dónde, cómo y con quienes queremos vivir nuestra vejez, y afirmamos: ¡No con los hijos, ni con extraños, ni solas y aisladas, no en residencias ni geriátricos, no con reglas estrictas no consensuadas con nosotras”.
“¡Sí viviendo de manera independiente, en compañía, en ámbitos que favorezcan la seguridad, el apoyo mutuo y la socialización”.
¿Cómo pensamos nuestro modo de habitar?
“El cómo vivir nuestras vejeces no admite respuestas sencillas. Por el contario, se trata de un tema complejo, que implica abordajes sociales, económicos, legales y políticos”, explicó.
Además, “abarca dos etapas diferentes pero complementarias en el proceso de envejecer. No es lo mismo el habitar mientras somos activas y auto válidas, a cuando deviene el proceso natural de disminución de la autonomías, enfermedades y discapacidades”.
“Por eso, en forma simultánea, pensamos para la primera realidad, soluciones habitacionales del tipo Cohousing (Vivir en Comunidad, todos participan), Co-living (alguien invierte y decide) y en Comodato de gestión oficial”, detalló.
“Como alternativa a la geriatrización, defendemos un nuevo paradigma de cuidados. Estamos revisando las actuales reglamentaciones, y luchando para que garanticen la vital protección de los derechos a la privacidad, a los cuidados, a la no infantilización, y la dignidad hasta el último día de vida”, enfatizó Bournissent.
¿Las ventajas de vivir en comunidad?
“Hay algo que ocurre cuando llegamos a viejes. Los hijos están resolviendo sus propias vidas, dejamos de encontrarnos con los amigos y compañeros de trabajo. Nuestro tiempo es más pausado, no es el tener sino el ser lo que valoramos. Queremos y merecemos vivir con quienes podamos coincidir y armonizar. Dejar atrás el tiempo de las obligaciones, y sobre todo no ser una carga para nadie”.
“¿Quién puede comprender mejor ese proceso, sino es otro que viva la misma necesidad? Claro que es necesario un cambio de paradigma, de lo individual a lo cooperativo. Donde importe tanto la conformación del grupo para `construir la comunidad´, como los espacios físicos y los planes compartidos. Un proyecto con propósito común, de apoyo mutuo y vida comunitaria”, dijo Bournissent.
“Y este deseo lo ofrece la alternativa de vivir colaborativamente. Cada residente tiene su vivienda que respeta su privacidad, pero la interacción cotidiana crea redes de apoyo y bienestar emocional. Se comparte un conjunto de espacios comunes que aportan a una mejor calidad de vida, mejores servicios, compañía contra la soledad no deseada, autodeterminación y el ahorro económico al compartir recursos”.
“Se propicia la integración con el entorno social y natural circundante, a través de servicios compartido como salones de uso común, centro de día, biblioteca, gimnasio, plaza pública. Idealmente espacio para primeros auxilios y enfermería”, indicó la arquitecta.
Movimiento Nacional de Viviendas Colaborativas (Mnvc)
Este modo de habitar ya tiene historia en países nórdicos, Europa central y ahora también experiencias en las Américas.
“Nuestro movimiento, desde sus inicios, se ha preocupado por estudiar la legislación e impulsar la factibilidad de estos modelos. De hecho, ya se encuentra constituida hace varios años, la Organización Nacional de Viviendas Colorativas que, bajo el lema `una casa propia, una comunidad compartida´, ha avanzado en la conformación de grupos de futuras residentes, ha redactado el Acta de Creación y la Declaración de Principios del movimiento. Además, se encuentra gestionando la concreción de una primera experiencia de VC en el país”.
Para mayor información: https://linktr.ee/movicolaborativas
A modo de ejemplo, “compartimos dos experiencias argentinas, que están funcionando, a las que hemos visitado, recorrido e interactuado con sus protagonistas”.
“Advertimos que hay otras opciones públicas y privadas, que por no haberlas visitado no hacemos referencia”.
“Es necesario puntualizar también que, bajo la premisa de vivir en comunidad, hay tantas posibilidades de propuestas como grupos de interesado se generen”, indicó.
Experiencia Complejo Casa Activa
“Este programa denominado Casa Activa, surge por iniciativa conjunta de Anses y el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, en colaboración con Pami. Este busca proporcionar viviendas dignas y adaptadas para adultos mayores de 60 años que no tengan vivienda propia”.
“La propuesta (suspendida en el año 2024), incluye viviendas en comodato, esto es, habitar la casa sin adquirir la propiedad, pero con todos los derechos de uso”, explicó.
El programa incluye
Viviendas Accesibles: adaptadas a las necesidades de movilidad de las personas mayores. Equipadas con tecnologías asistidas y espacios ergonómicos que facilitan la vida diaria.
Espacios Comunes: Además de las viviendas individuales, los complejos incluyen espacios como jardines, gimnasios, salas de estar y centros de salud, que fomentan la interacción social y el bienestar.
Ubicación Estratégica: ubicados en zonas urbanas bien conectadas, lo que garantiza el acceso a servicios esenciales como supermercados, hospitales, y transporte público.
Apoyo Integral: también brinda apoyo emocional y social, incluyendo actividades recreativas y programas de salud para los residentes.
“Con motivo del Segundo Encuentro Nacional de LDLV, visitamos el primer complejo de hábitat integral Casa Activa, construido en Catamarca. Durante el recorrido comprobamos las ventajas superadoras que esta tipología ofrece, con respecto a los planes de vivienda tradicional”, relató la arquitecta.
(Fuente: https://vivienda.plan-gobierno.org/casa-activa/)
Experiencia Complejo Tapalqué
“Desde el año 2009 funciona en Tapalqué, provincia de Buenos Aires un complejo habitacional destinado a personas mayores con ingresos mínimos”.
“En un predio de tres hectáreas cedido por el municipio, se construyeron 27 viviendas individuales, asistidas y equipadas con todos los servicios garantizados”, comentó Bournissent.
“Para acceder se debe ser jubilado con ingresos insuficientes para aspirar a una casa propia. Mediante un comodato cada residente abona como contribución, un porcentaje de su ingreso mensual, generalmente el 50 por ciento de su jubilación mínima”.
“El municipio se hace cargo de los servicios básicos, enfermería, limpieza semanal, seguimiento clínico y nutricional y ofrece los almuerzos de lunes a sábado. Además, garantiza el mantenimiento y vigilancia del predio. Los habitantes pueden recibir visitas, salir a trabajar, recrearse en forma libre tal como cualquier habitante del pueblo”.
“Dentro del Complejo se encuentra un Centro de Día financiado por Pami, donde se dictan talleres, asistencia de psicología, actividades recreativas, espacio de alfabetización, gimnasio, SUM, entre otros”, indicó.
“Tapalqué y Casa Activa son, para el Movimiento Federal La Revolución de las Viejas, dos ejemplos concretos que posibilitan - desde las esferas estatales y sindicales- generar espacios habitacionales, donde se promueva, proteja y asegure el pleno goce y ejercicio de los derechos establecidos por la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores”.