El anunciado ministro de Defensa, Carlos Presti, que hasta que asuma su nueva función sigue siendo jefe del Ejército Argentino, afirmó que pedirá un “pase a disponibilidad”.
Se trata de una especie de “licencia” dentro de las Fuerzas Armadas que le permitirá, cuando deje el cargo en el Poder Ejecutivo, decidir si sigue en su puesto o se retira. “Estará en servicio activo, pero sin puesto ni rol y alguien asumirá en su lugar hasta que él decida volver o retirarse. Mientras tanto, queda en stand by“, informaron desde su entorno.
“Voy a cumplir con lo que determina la ley para personal militar. Voy a seguir con jerarquía militar, pero en una situación distinta”, indicó Presti en diálogo con la prensa acreditada en Casa Rosada. Todavía no está definido quiénes conformarán su equipo dentro de la cartera, ni tampoco quién lo reemplazará en su puesto como actual jefe del Ejército.
“Está pensando el equipo y no solo con personas del ejército”, cuentan en el entorno del flamante ministro y dicen que él también se encuentra “trabajando” para pensar en su reemplazo. Confirman que “ya tiene distintas opciones”.
La asunción formal de Presti ocurrirá después del 12 de diciembre. Sucede que el cinco de diciembre llegarán a la Argentina los aviones F16 que compró el Gobierno bajo la gestión del ministro de Defensa Luis Petri. Como ese día Milei va a estar en EE.UU. con su par Donald Trump participando del sorteo del Mundial 2026, el acto de los aviones se pasará para el 12 y contará con la presencia de Milei y Petri. Por eso, la asunción formal de Presti, aseguran en Casa Rosada, será después de esa fecha.
La elección del nuevo ministro de Defensa recibió cuestionamientos desde distintos sectores, en particular de los organismos de Derechos Humanos, por tratarse de un militar en funciones. El designado ministro es hijo del represor Roque Presti y nunca repudió en público los crímenes cometidos por su padre.
En su entorno, sin embargo, aseguran que “no hay ningún tipo de incompatibilidad”, con que tenga un cargo militar y a la vez asuma al frente de un ministerio que desde el retorno de la democracia está a cargo de civiles porque, dicen ellos, “muchos países tienen o tuvieron ministros que eran militares como es el caso de Canadá, Estados Unidos o países sudamericanos como Colombia y Venezuela”.
En esa línea, agregan que “nadie mejor que él” para ocupar el puesto porque es “el que más conoce la fuerza porque está en ellas hace 41 años y sabe desde adentro qué necesita y qué quiere el personal militar”.
Javier Milei, que fue el que le comunicó a Presti su deseo de que fuera ministro de Defensa, encabezó el martes por la mañana la ceremonia de ascenso de oficiales de las Fuerzas Armadas al grado superior inmediato, en el Salón Blanco de la Casa Rosada y lo condecoró. La idea que tienen en el gobierno es que Presti, no solo no renuncie a su cargo, sino que, además, asuma con el uniforme militar puesto.
Durante las últimas horas también se rumoreó con que podrían llegar a cambiar el nombre del ministerio de Defensa y que pase a llamarse “ministerio de guerra”, pero por ahora eso no fue confirmado por los funcionarios de Balcarce 50.