En la explanada de Tribunales de Paraná tuvo lugar este miércoles la Asamblea Transfeminista abierta para aunar estrategias contra el desmantelamiento de las políticas de género. Con el triple femicidio de Florencio Varela, “la realidad superó a la ficción, hubo tres chicas torturadas, asesinadas, envueltas en bolsas de consorcio y enterradas”, dijo a AIM la comunicadora social, integrante de la Asamblea de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries de Paraná; de la Red de Comunicadores del Mercosur y del grupo de periodistas feministas, María Eugenia Sarli.
“La convocatoria se planteó la semana pasada por el triple femicidio. Había mucha bronca, indignación de lo que pasaba, veníamos de un fin de semana donde habíamos estado repudiando la violencia simbólica en las redes sociales donde se mostraba como una chanza o humor el secuestro y descarte de una mujer en bolsas de consorcio como basura”, señaló Sarli a esta Agencia.
Con el triple femicidio de Florencio Varela, “la realidad superó a la ficción, hubo tres chicas torturadas, asesinadas, envueltas en bolsas de consorcio y enterradas. Hay un ensañamiento hacia el cuerpo y la identidad de las mujeres que no viene siendo una novedad, en un país donde ya vamos contando 167 femicidios este año”.
“Este triple femicidio nos trae también el recuerdo del triple lesbicidio de Barracas”, dijo.
Sarli reflexionó que “las políticas públicas destinadas a proteger a las mujeres y diversidades están siendo desmanteladas, desarticuladas, a través de la quita de presupuesto, todas las políticas de cuidado, incluyendo las de salud sexual y reproductiva, los hogares de protección, los programas como el Acompañar, la línea 144, herramientas que se consiguieron con mucho esfuerzo”.
En el caso del Gobierno provincial, manifestó que “ha disminuido bastante todas las políticas que estaban destinadas a género, bajó de rango la secretaría de Mujer y Género, dejó de existir el área de Diversidad Sexual y Reproductiva, se está quitando presupuesto ya que lo que no viene de Nación no lo repone la provincia. En muchos lugares no están teniendo anticonceptivos para distribuir en los centros de salud u hospitales cuando son cuestiones básicas que tienen que ver con el cuidado de la salud de las mujeres, sobre todo de las más jóvenes, las adolescentes, que a veces no tienen otro lugar a dónde recurrir para poder tener ese cuidado”.
En la cruda realidad, “ha aumentado la violación a menores de edad y esas políticas también están siendo desmanteladas. Ante tamaño contexto, donde las compañeras que están en los lugares donde se atendían todas esas problemáticas están siendo precarizadas, dejadas sin herramientas, y en algunos casos fueron despedidas”.
En función de todo eso, comentó Sarli, “se propuso volver a reunirnos hoy en una asamblea abierta para diseñar una estrategia, planificar, cómo nos vamos a organizar para continuar nuestra lucha y sostenernos en conjunto, porque es una forma de resistencia construir comunidad”.
“Tenemos muchas leyes que hemos construido y logrado con militancia en la calle, sabemos que ese es el camino pero hay que diseñar nuevas estrategias. Necesitamos ponernos de acuerdo, estar juntas, tener bien claro qué es lo que queremos hacer. Los objetivos ya los sabemos, lo que necesitamos es renovar las estrategias”, indicó Sarli.
Muchas de las leyes de género, “fueron escritas sobre los cuerpos de nuestras compañeras, Ley Micaela, Ley de Protección Integral de las Mujeres de Entre Ríos tras el femicidio de Fátima Acevedo”.
Con respecto a la Educación Sexual Integral (ESI), la referente afirmó: “Si bien tiene muchos años sigue siendo resistida en muchos lugares, hay gente que cree que tiene la posibilidad de deshacerse de esa ley que está dentro de las currículas en las escuelas y que fue construida después de años de transitar la violencia sexual”.
“Tenemos que buscar nuevas formas de sostener esas herramientas, exigirle al Estado que las cumpla porque son leyes, y exigir presupuesto para la aplicación, equipos preparados que los hay”.