En el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora diferentes organizaciones protagonizaron una masiva marcha desde Plaza 1º de Mayo hasta el frente de la Casa de Gobierno. La movilización “nos permite ubicarnos tanto social, cultural como políticamente como una fuerza que se opone no solamente a este Gobierno, sino a este modelo que nos propone retroceder en nuestros derechos, conquistas y calidad de vida”, dijo a AIM la activista transfeminista, Cristina Schwab.
“Nos organizamos en asamblea abierta con otras organizaciones ambientales, sindicales, barriales, educativas, feministas, transfeministras, de la diversidad sexual para marchar y movernos en la ciudad, como todos los años; este año el hincapié es mucho más fuerte en la defensa de nuestros derechos que vemos vulnerados con las reformas que viene realizando el Estado nacional con la complicidad del provincial”, señaló Schwab a esta Agencia.
Las organizaciones se concentraron a las 17:30 en Plaza 1º de Mayo y la marcha tuvo un nuevo recorrido, realizando paradas en puntos estratégicos como la Caja de Jubilaciones y Pensiones, la Secretaría de Trabajo y Tribunales, previo al arribo a Plaza Mansilla.
La movilización “nos permite ubicarnos tanto social, cultural como políticamente como una fuerza que se opone no solamente a este Gobierno, sino a este modelo que nos propone retroceder en nuestros derechos, conquistas y calidad de vida. Las reformas laboral, penal juvenil y lo que buscarán próximamente con la de la previsional a nivel provincial, son todos gestos que van en contra de todas y todos nosotros. Lo que nos pase a nosotras será lo que le pase a toda la comunidad”.
Desde el Gobierno, remarcó Schwab, “nos han elegido como enemigas porque saben que buscamos lo común, lo colectivo, lo comunitario”.
La referente recordó que “ayer, en el Día de la Visibilidad Lésbica y en memoria del lesbicidio de Natalia `Pepa´ Gaitán, participamos de la Remada Contracorriente, porque defender el ambiente y el río es parte de defender nuestros derechos a una vida sana”.
La movilización de hoy, “es una forma de reaccionar a los ataques y agresiones que recibimos de parte del Gobierno, mostrando que entre nosotres hay alegría, comunidad, inteligencia, discusión y sobre todo diversidad”.
Analizó Schwab que “la alineación de Argentina con los Gobiernos de ultraderecha de todo el mundo comparte el rasgo fundamental que es ponernos a las feministas y a los colectivos de la diversidad sexual como enemigo, para perseguirnos y agredirnos. Bajo esa bandera y pánico moral atacan los derechos de toda las demás comunidades de las que también somos parte, porque las personas de la diversidad sexual también somos docentes, trabajadores”.
Recordó que el 8M “aparece como una manera de interponer un paro a las actividades tanto productivas como reproductivas (laborales y de cuidado) porque las agresiones de la ultraderecha van en contra de la vida, del disfrute y de la alegría. Los Gobiernos de la ultraderecha en el mundo tienen en común que los niveles de violencia hacia las personas de la diversidad sexual aumentaron exponencialmente, la desfinanciación de los programas de acompañamiento a mujeres víctimas de violencia también, se han demonizado los programas de asistencia, han despedido a personas, se ha achicado el Estado en ese sentido, hay una educación orientada a discutir incluso los derechos humanos a 50 años del golpe militar”.
Schwab advirtió: “Hay una avanzada de lo que fue la última dictadura cívico militar. Nos oponemos, porque queremos construir un pueblo donde se pueda vivir en paz. La ultraderecha propone una vida de individualismo, soledad, miedo hacia lo otro, lo distinto, y a la vez agranda cada vez más quiénes son los otros, los distintos, a los que temer o agredir. Nada bueno puede salir de eso, así lo ha demostrado la historia: la única minoría que se beneficia de estos Gobiernos son los mega multimillonarios”.
Frente a Casa de Gobierno, dieron lectura a un documento:
9M Paraná – Paro de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries Trabajadorxs.
Las mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries y disidencias trabajadoras, organizadas en asambleas, multisectoriales, sindicatos, organizaciones sociales, políticas, culturales, estudiantiles, ambientales y territoriales de nuestra ciudad, volvemos a encontrarnos en las calles en un nuevo paro internacional: Nos convocamos con memoria de nuestras luchas y con la fuerza de quienes sostienen la vida todos los días. Paramos y marchamos porque sabemos que cuando el mundo se vuelve inhabitable para nuestras vidas, las mujeres y disidencias lo detenemos para volver a hacerlo posible. Este 8 de marzo levantamos nuestras banderas históricas y decimos con claridad: no pasarán. No pasarán las reformas laborales esclavistas. No pasarán el hambre, la precarización y el saqueo. No pasarán los discursos de odio, el fascismo y la represión. No pasarán sobre nuestras vidas, nuestros cuerpos y nuestros territorios.
Paramos porque somos trabajadoras. El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, una fecha que nace de la lucha obrera y feminista de las trabajadoras textiles que enfrentaron la explotación brutal del capitalismo industrial. Mujeres que peleaban por jornadas de ocho horas, salarios dignos y condiciones humanas de trabajo, y que fueron quemadas vivas en una fábrica de Nueva York por luchar por sus derechos. Hoy esa memoria vuelve a hacerse presente. Porque la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei pretende retroceder más de un siglo de conquistas obreras: Jornadas que pueden extenderse hasta 12 horas o más mediante bancos de horas, debilitamiento de los convenios colectivos, persecución al derecho de huelga, despidos más baratos, precarización generalizada y disciplinamiento de la organización sindical. Es una reforma hecha a medida de las grandes corporaciones, del FMI y de los sectores concentrados de la economía. Una reforma que pretende convertir nuevamente el trabajo en una forma de servidumbre moderna.
Por eso decimos con claridad: no a las reformas esclavistas. Porque cuando atacan el trabajo atacan directamente nuestras vidas. Las mujeres y disidencias estamos sobrerrepresentadas en los trabajos precarizados, informales, mal remunerados o directamente no reconocidos. Somos quienes sostenemos el trabajo doméstico y de cuidados, quienes garantizamos la supervivencia de las familias y de las comunidades, quienes paramos la olla en los barrios, quienes sostenemos los comedores, las redes comunitarias y los territorios. Y mientras sostenemos la vida, este sistema nos paga con feminización de la pobreza. Las mujeres trabajamos doble y triple jornada: Trabajo remunerado, trabajo doméstico y trabajo de cuidados. A esa carga se suma la carga mental, invisible pero constante, de sostener la organización cotidiana de la vida.
Por eso repudiamos las declaraciones del Ministro de Gobierno y Trabajo Manuel Troncoso que propone igualar la edad jubilatoria entre varones y mujeres desconociendo deliberadamente la realidad material de nuestras vidas. Pretender igualar la edad jubilatoria sin reconocer estas desigualdades estructurales es violencia económica y negacionismo de género. ¡Las mujeres no vivimos más tranquilas! ¡Trabajamos más y en peores condiciones! En este contexto de crisis social, económica y política, el gobierno de Javier Milei sostenido por sus cómplices: el Gobernador Rogelio Frigerio, los legisladores nacionales: Joaquín Benegas Lynch, Romina Maria Almeida, Beltran Benedit, Andrés Lauman, Alicia Fregonese, Darío Schneider, Francisco Morchio, colaboran con el despliegue de un programa de miseria planificada que combina ajuste económico brutal, destrucción social, persecución política, discursos de odio y represión. Un gobierno que hambrea al pueblo mientras garantiza ganancias extraordinarias para los sectores concentrados, no puede avanzar sin represión. Repudiamos el protocolo represivo y los ataques a jubilados, a la discapacidad, a les trabajadores, al movimiento ambiental y al pueblo que se manifiesta.
Un gobierno que desmantela políticas públicas fundamentales: Educación, salud, ciencia, universidad, programas de género, asistencia social y derechos laborales. Un gobierno que pretende borrar la palabra femicidio, cerrar programas de asistencia, perseguir la Educación Sexual Integral, atacar los derechos de las personas trans y desmantelar las políticas contra la violencia de género. En un país que tuvo en el año 2025 271 femicidios, lesbicidios, y transtravesticidios, donde 153 infancias quedaron huérfanas. Esto tuvo una expresión concreta en el triple narco femicidio que sacudió a nuestro pais: una brutal intersección entre la feminización de la pobreza, la precarización de las juventudes y la expansión del narcotrafico que crece al calor de un Estado cómplice. Cuando el hambre, la exclusión y la falta de trabajo atraviesan los barrios, las primeras víctimas vuelven a ser las mujeres y las identidades feminizadas. ¡¡Nuestras vidas no son descartables!! ¡¡¡No queremos más Espert ni Narco Estado!!
En nuestra provincia estas políticas de ajuste y antiderechos las replican Rogelio Frigerio, Alicia Aluani, Verónica Beriso, Ayelén Acosta, Carlos Cuenca, Daniel Blanzaco, Fabián Boleas y Mariano Camoirano, que ejecutan descuentos a los trabajadores en huelga, prohíben las asambleas e imponen por decretos o arreglos espurios salarios de pobreza a la docencia y trabajadoras estatales y ahora una reforma previsional regresiva. En nuestra provincia, de la mano de estos estafadores, se han perdido en 2 años 6416 puestos de trabajo registrados y cerraron 868 empresas. Este es un gobierno que pretende disciplinar al pueblo mediante el miedo, la represión y el odio. Repudiamos al Ministro Roncaglia y la Ministra de Seguridad de la Nación Alejandra Monteoliva que replican la doctrina Bullrich. Hoy y a 50 años del golpe cívico militar, a Villarruel y los reivindicadores y a las que buscan la reconciliación como Bargagna les gritamos: No perdonamos, no olvidamos y no nos reconciliamos. Porque la memoria es activa, unamos todas las luchas y reafirmemos el Nunca Más: 30.400 compañeres detenides desaparecides presentes! Ahora y siempre. Memoria, Verdad y Justicia.
A este proyecto político de ultraderecha, empobrecedor y autoritario le respondemos con organización colectiva y con nuestras herramientas históricas de lucha. Por eso este 8M decimos: paramos para frenarlos. Paramos porque la huelga es la herramienta histórica de quienes no tienen otro poder que su propia fuerza colectiva. La huelga fue la herramienta de las obreras textiles, de las inquilinas y es la herramienta del movimiento obrero y de quienes enfrentaron la explotación y la esclavitud. Cuando no hay justicia, cuando no hay derechos, cuando el poder pretende disciplinar nuestras vidas, la huelga vuelve a aparecer como el grito colectivo de dignidad. Paramos en nuestros trabajos, en nuestros hogares, en los barrios, en las universidades, en los hospitales, en las escuelas, en los territorios. Paramos para demostrar que sin nuestro trabajo el mundo no funciona. Paramos porque somos millones. Paramos porque somos antifascistas.
El movimiento feminista y transfeminista ha demostrado en todo el mundo que es una de las fuerzas más poderosas contra el avance de la extrema derecha. Luchamos por la libertad de todas las identidades, por el derecho a vivir sin violencias, por la autonomía de nuestros cuerpos, por la dignidad del trabajo y por la defensa de la vida. Luchamos porque la justicia es un mundo sin opresión, denunciamos al poder judicial machista, patriarcal, racista, clasista y capacitista, que prioriza sus privilegios por sobre la defensa de nuestra vidas sin violencias. Y es utilizado por el poder para perseguir e intentar disciplinarnos. Como en el caso de Cristina Fernández, Milagros Sala, Norma Lezana, Vanina Biassi, las machi y las miles de mujeres y disidencias sobre las cuales recae la judicialización patriarcal.
Denunciamos la criminalizacion de la lucha de los pueblos originarios ¡¡¡Terroristas son los Lewin y no quienes defiendes nuestros territorios!!! Los derechos de Niños, Niñas y Adolescentes se defienden, ¡Abajo la ley de punibilidad penal juvenil! Repudiamos además del resto de los legisladores nacionales mencionados a Guillermo Michel que votó esta ley. Orgullo Exigimos Ley Integral Trans ya y cumplimiento del cupo laboral en toda la provincia.Hay faltantes de tratamientos hormonales y de insumos para la prevención de infecciones de transmisión sexual. Efectiva implementación de la ley de VIH, Hepatitis, ITS y tuberculosis. A nivel municipal no se cumple con la ordenanza de Plan de Inclusión integral, de acción y reparacion a persona travestis y trans de Paraná”. Exigimos políticas públicas contra la violencia de género y presupuesto real para prevenir femicidios, lesbicidios y travesticidios. ¡Ley de emergencia en violencia contra las mujeres ya! Exigimos Educación Sexual Integral científica, laica y con perspectiva de género para todas las escuelas. Exigimos la restitución del Plan Enia y las redes de trabajo territoriales e interinstitucionales. Una vez más expresamos: educación sexual integral para decidir, disfrutar y crecer en libertad. Que vivir sin miedo no sea un privilegio.
Exigimos la implementación efectiva de la ley de financiamiento universitario y discapacidad. Rechazamos cualquier modificación regresiva que ataque las conquistas que logramos en las calles y que allí las defenderemos. Exigimos salud pública integral, acceso a tratamientos y políticas de cuidado. ¡Ley de emergencia en salud mental ya! Ni un ajuste más en salud. Abrazamos la lucha del Hospital Garrahan y sus trabajadoras. Reivindicamos y defendemos nuestra herramienta histórica de organización, luchamos por un sindicalismo obrero, plural y democrático, que no negocie con los poderosos y no entregue nuestros derechos. Porque nuestras vidas valen más que sus ganancias, volvemos a decir: Si nuestras vidas no valen ¡produzcan sin nosotras! Y por esto Paramos para enfrentar a la ultra derecha que ataca nuestras conquistas en todo el mundo. Denunciamos el genocidio en Gaza y la masacre del pueblo palestino por parte del Estado de Israel con el respaldo del imperialismo estadounidense. Denunciamos las políticas de muerte impulsadas por Donald Trump y por los gobiernos que sostienen el orden imperial global.
Repudiamos la injerencia imperialista contra los pueblos de América Latina y el mundo. Basta de agresiones contra Venezuela, Cuba, Irán y el Líbano. Denunciamos la violación al derecho de autodeterminación de los pueblos. Denunciamos también la trama global de explotación, violencia sexual y poder que se expresa en los archivos Epstein, que revelan la profundidad de las redes patriarcales que sostienen las élites económicas y políticas del mundo. El patriarcado, el capitalismo y el colonialismo forman parte de un mismo sistema de dominación global. Frente a ese sistema levantamos nuestras luchas territoriales, sociales y feministas. Defendemos nuestros ríos, nuestros humedales, nuestros glaciares, nuestros territorios y nuestros bienes comunes. ¡¡¡Decimos no al extractivismo, no a la privatización del Paraná, no a la megaminería, no al fracking, fuera HIF Global del río Uruguay, no a los agrotóxicos, basta de quemas en la Patagonia y en nuestras islas!!! Porque nuestros cuerpos y nuestros territorios no son zonas de sacrificio.
En este tiempo de crisis civilizatoria global, el feminismo vuelve a recordar una verdad fundamental: sin justicia social, sin igualdad de género, sin derechos laborales y sin defensa de la vida, no hay libertad posible. Por eso hoy llenamos las calles. Porque tenemos memoria. Porque tenemos organización. Porque tenemos dignidad. Y porque sabemos que cada derecho conquistado fue producto de la lucha colectiva. Hoy volvemos a decirlo con la fuerza de millones: ¡paro general para defender los derechos del pueblo! ¡huelga ya! ¡vivas, libres, trabajadoras y organizadas nos queremos! Paramos para frenarlos. No a las reformas esclavistas. No pasarán.