Lluvias intensas y tormentas en el Litoral argentino, el Uruguay, el Paraguay y el sur del Brasil anuncian la mayoría de las previsiones meteorológicas para la mitad de este año.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que el fenómeno, que es periódico, es parte del ciclo conocido como "El Niño Oscilación del Sur" y ya habría comenzado en su fase preliminar.
En Entre Ríos, el aumento drástico de las precipitaciones produce crecientes de los ríos y arroyos, que en ocasiones han provocado daños severos.
Los dos ríos a que debe su nombre la provincia, el Paraná y el Uruguay, pueden sufrir crecientes intensas cuando el Niño coincide con los picos estacionales de lluvia.
La creciente del Paraná que llegó más alto en la capital entrerriana fue la de 1905, una catástrofe natural. Se inició a fines de 1904 y tuvo su máximo entre el 8 y el 16 de junio con 8,57 metros en el hidrómetro del puerto de Santa Fe. El nivel del río alcanzó 7,65 metros en 1983, y 7,64 en 1966.
La gran creciente de 1982-83, de larga duración, provocó inundaciones en las ciudades ribereñas junto con pérdidas de la producción de los campos.
Las estimaciones marcan 350.000 evacuados en el Litoral y pérdidas económicas por alrededor de 1500 millones de dólares.
La mayor creciente conocida del Uruguay se produjo en abril de 1959, debido a grandes lluvias en el sur del Brasil, consecuencia de un Niño extraordinario que provocó 1000 milímetros de lluvia en alrededor de un mes, la lluvia de un año entero.
Hubo 30.000 evacuados y una decena de muertos en Concordia. El caudal habitual del Uruguay, de alrededor de 6000 metros cúbicos por segundo, se triplicó. En el puerto de Concordia el rio marcó 19 metros sobre el nivel del mar, cuando la media es de entre tres y seis metros, con riesgo de inundación ya con 11 metros.
El Niño
El fenómeno “El Niño” se produce cuando el agua en el océano Pacífico ecuatorial central y Este sufre un calentamiento, y su temperatura se eleva por sobre la media.
De esta manera la diferencia de temperatura del agua entre la porción Oeste y Este del Pacifico disminuye, y en algunos casos se revierte.
Esta anomalía se extiende sobre el océano Pacífico ecuatorial llegando hasta las costas de Sudamérica y llega hasta el Sur afectando las costas de Ecuador y norte de Perú.
Como consecuencia del calentamiento, la circulación atmosférica se afecta, marcando una clara interacción entre el océano y la atmósfera.
Los vientos alisios se debilitan dado que la diferencia de temperatura entre ambas partes del océano Pacífico es menor. En la porción occidental se ven favorecidos los vientos del Oeste y esto, combinado con que los alisios ya no tienen la fuerza necesaria para seguir avanzando, hacen que la convección se favorezca en el Pacífico central; hay un desplazamiento de la zona de mayor precipitación hacia el Este.
Por eso la región occidental pasa a caracterizarse por precipitaciones inferiores a las normales durante esta fase del fenómeno.
Este evento por lo general comienza a desarrollarse a fines del invierno o comienzos de la primavera del hemisferio sur, alcanzando su máximo desarrollo en el verano.
La Niña
Cuando hay vientos fuertes del Oeste, disminuyen las temperaturas en las zonas ecuatoriales y comienza La Niña, la fase fría del ciclo.
La Niña se inicia con el fortalecimiento de los vientos alisios, que soplan continuamente entre los trópicos, de sureste a noroeste en el hemisferio Sur. La temperatura del agua superficial en el océano Pacífico supera su valor medio de 28 grados.
La Niña origina la intensificación de los alisios y el fortalecimiento de la corriente ecuatorial del sur cerca del ecuador. El efecto es el arrastre de aguas frías que disminuyen las temperaturas del pacífico tropical
De manera opuesta al Niño, la Niña se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial central y Este sufren un enfriamiento. De esta manera, la porción Este, fría de por sí, se enfría más aumentando la diferencia de temperatura entre ambas porciones del Pacífico.
Dado que la diferencia de temperatura a lo largo del Pacífico es mayor que en condiciones normales, los vientos alisios se intensifican.
La circulación del aire adopta es similar a la normal pero más intensifica. Por ello la convección en la porción occidental se ve más favorecida que en condiciones normales, observándose precipitaciones superiores a las normales en la zona.
De a Redacción de AIM.
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