La rebaja provisoria de retenciones “es una media recaudatoria, es decir, no deja de ser un ‘dólar agro’ como el que supimos tener en la época de (Sergio) Massa, por lo que distorsiona la cadena y transfiere recursos de los más chicos (que ya vendieron su cereal) a los grandes grupos, que terminan siendo beneficiados”, afirmó a AIM el director del Distrito III de la Federación Agraria Argentina (FAA), Matías Martiarena.
La eliminación de las retenciones para todos los granos hasta el 31 de octubre, “beneficia a los sectores más grandes y no al productivo”, explicó a esta Agencia Martiarena, quien precisó: “Cuando en concepto de retenciones existen fechas de vencimiento como la que tiene esto, lo que uno termina resumiendo y expresando es un traslado de recursos de sectores más chicos a más grandes y genera una distorsión en todas las demás cadenas”.
Al respecto, precisó que “esto varía el resultado de lo que es el feedlock, el tambo, el sector porcino y avícola, que son muy importantes de nuestra provincia”, ya que “muestra imprevisibilidad, más aún cuando los productores, sobre todo los pequeños y medianos, ya vendieron su mercadería tanto para sembrar el trigo como para sembrar el maíz y ya hicieron las colocaciones para poder comprar los insumos para lo que es la soja”.
Es muy compleja y estamos hoy en una incertidumbre terrible
director del Distrito III de la Federación Agraria Argentina (FAA), Matías Martiarena.
Para el dirigente, lo que hay que implementar “es un programa en el cual se vayan eliminando las retenciones, es decir, para que los zapallos se vayan acomodando dentro del carro, ya que ahora impactará en el sector del alimento balanceado para las cadenas porcina, vacuna, avícola y todas esas cosas y hay que ver si después de octubre el que hace aceite o harina va a estar pudiendo conseguir la mercadería, por lo que tiene que definir si comprar, se estoquearse para los otros meses o no”, ya que un informe agosto expone que la cantidad de cereales disponibles que están en manos de distintos acopiadores y distintos organismos “ronda el 35 por ciento, por lo que si ese 35 por ciento de soja se termina liquidando en este mes y pico, después hay que ver cómo se hace para aguantar hasta la próxima cosecha”.
Ante este escenario, la situación “es muy compleja y estamos hoy en una incertidumbre terrible”, remarcó el referente de FAA en Entre Ríos, quien precisó: “Desde lo económico muestra una debilidad y en un montón de cuestiones, es decir, no son buenas señales”.
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