El 19 de junio de 1953, tras un proceso que siguió el mundo entero, murieron ejecutados en la silla eléctrica a los esposos Rosenberg, acusados en los Estados Unidos de espionaje a favor de Rusia.
Julius y Ethel Rosenberg fueron acusados de vender secretos atómicos a la Urss El 19 de junio de 1953, ambos murieron en la silla eléctrica de la prisión de Sing Sing, en Nueva York
En esos tiempos estaba en plenitud la "guerra fría" y en Estados Unidos se agitaba como nunca el "peligro comunista", impulsado por el senador Joseph McCarthy
El matrimonio Rosenberg estaba vinculado con el Partido Comunista. Ambos fueron arrestados y juzgados por conspiración y espionaje. Supuestamente el hermano de Ethel, David Greenglass, mecánico del ejército, robaba secretos del laboratorio atómico de Los Alamos, donde trabajaba.
El 15 de abril de 1951, Julius y Ethel Rosenberg fueron condenados a muerte. La sentencia tardó en ejecutarse casi dos años, tras superar 23 apelaciones, pedidos de clemencia y multitudinarias marchas de protesta en Washington reclamando el perdón para el matrimonio
En su última carta que escribió, Ethel Rosenberg pidió a su abogado que cuiden de sus hijos, dos niños de siete y nueve años que fueron expulsados de la escuela: "No estoy sola. Muero con honor y dignidad, sabiendo que mi esposo y yo seremos reivindicados por la historia".
Varios años después, Pavel Sudoplatov, jefe de la KGB durante el proceso Rosenberg y segundo del célebre Lavrenti Beria confirmó en sus memorias que la pareja jamás perteneció a las redes del espionaje soviético. Sin embargo, admitió que el enjuiciamiento les cayó "como anillo al dedo", porque desvió a los servicios secretos estadounidenses del verdadero canal de la penetración que desarrollaban en el Proyecto nuclear Manhattan, el programa atómico de los Estados Unidos.
Jean Paul Sartre dijo: "La ejecución de los Rosenberg es un linchamiento legal que mancha de sangre a todo un país".