En épocas de bajas temperaturas, la ropa térmica aparece como una de las opciones más utilizadas para combatir el frío sin necesidad de usar demasiadas capas de abrigo.
Este tipo de prendas está diseñada para conservar el calor corporal y mantener la piel seca, algo clave durante jornadas frías o actividades al aire libre.
Cómo funciona
La ropa térmica utiliza telas especiales que ayudan a retener el calor generado por el cuerpo y, al mismo tiempo, facilitan la evaporación de la transpiración.
Eso evita la sensación de humedad que suele generar más frío.
Cuándo conviene usarla
Especialistas recomiendan utilizarla:
En actividades al aire libre
Durante viajes
En jornadas con temperaturas muy bajas
Para personas sensibles al frío
En deportes o caminatas
También puede ser útil en personas que pasan muchas horas en ambientes poco calefaccionados.
Qué tener en cuenta al elegirla
Que permita respirar la piel
Que no ajuste demasiado
Que sea liviana y cómoda
Que mantenga el calor sin generar exceso de transpiración
Además, remarcan que la ropa térmica funciona mejor como primera capa, debajo del abrigo principal.
Redacción AIM
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