Los alacranes están presentes durante todo el año, pero tienden a aumentar su visibilidad en primavera y verano. Algunas especies pueden ser muy peligrosas para el ser humano. Ante una picadura, “los niños deben ser llevados al hospital más cercano, allí se va a evaluar el cuadro y si es necesaria o no la aplicación de la antitoxina. En el caso de adultos, si es una persona con factores de riesgo, también hay que dirigirse a algún centro asistencial para que lo controlen”, dijo a AIM la médica veterinaria y especialista en epidemiología, Silvina Saavedra.
“Para poder distinguir los alacranes de interés sanitarios de los que no lo son lo más importante y visible es la característica de las pinzas: las finas son las de los más peligrosos”, dijo Saavedra a esta Agencia.
En cuanto al color, explicó que: “Uno puede decir que el marrón clarito es el de interés sanitario y el más oscuro no; lo que sucede es que muchas veces el color depende del lugar donde se están escondiendo”.
“De las especies que tenemos en nuestra zona, de los de interés sanitario, el más importante es Tityus”.
Saavedra detalló que “la medida fundamental para evitar la presencia de alacranes en nuestro hogar es hacer lo que se llama exclusión: no dejarlos entrar; para eso, tenemos que saber dónde se esconden”.
Generalmente, los alacranes están “en desagües, cámaras sépticas, pilas de ladrillos, ranuras. Para poder hacer una exclusión de ellos hay que controlar todos los ingresos que puede haber en el domicilio: burletes en las puertas, telas mosquiteras, rejillas sanitarias. Debemos mantener nuestro entorno ordenado. En los patios, si hay escombros y pilas de ladrillos, deben estar alejados de las ventanas”.
Sobre el uso de insecticidas, la médica veterinaria, señaló, “si bien va a matar cucarachas u otros bichos que puede haber en el hogar, hay que tener cuidado porque si esas mismas sustancias tocan al alacrán y no lo matan, lo puede activar más y eso hace que podamos encontrarnos con más abundancia dentro de nuestro hogar”.
Es fundamental “eliminar la comida que el alacrán tiene dentro de la vivienda: cucarachas y grillos. Si mantengo mi hogar libre de cucarachas no van a ingresar a buscar alimento; pero hay que tener cuidado en que el insecticida no ingrese a los desagües porque allí los voy a alterar y hacer salir”.
Ante esto, “pueden usarse en el hogar otras medidas para combatir cucarachas como pegamentos, jeringas con cebos adecuados; eso no va a alterar la vida del alacrán y no va a hacer que ingresen a la vivienda a buscar alimento”.
Otras medidas preventivas para evitar picaduras de alacranes son: “revisar el calzado, no dejar las sábanas colgando, revisar las camas antes de ir a dormir, alejar las camas de las paredes, tener cuidado con las cortinas porque allí también se pueden esconder”.
Ante una picadura de alacrán, indicó Saavedra, “lo primero es colocarse hielo y reconocer que en personas diabéticas, hipertensas o en niños esa picadura puede ser grave”.
“Los niños deben ser llevados al hospital más cercano, allí se va a evaluar el cuadro y si es necesaria o no la aplicación de la antitoxina. En el caso de adultos, si es una persona con factores de riesgo, también hay que dirigirse a algún centro asistencial para que lo controlen”.
El cuadro por picadura de alacrán se da “con un dolor muy fuerte; si se agrava, uno empieza a ver alteraciones: respiración más agitada, frecuencia cardíaca más elevada, puede haber salivación, lagrimeo, convulsiones y, en algunos casos, se desencadena la muerte”.
El suero antiescorpión o antialacranes, dijo Saavedra, “se elabora con ejemplares vivos y se utiliza en los casos moderados o graves que se pueden llegar a dar en niños principalmente. Por eso se apela a la colaboración de la población en que si encuentran un alacrán y sin ponerse en riesgo lo pueden capturar y acercarlo al Hospital de Niños, al San Martín, o a Epidemiología de la Provincia, donde se reciben y acopian”.
Los alacranes capturados “se envían al Instituto Malbrán, donde se elabora la antitoxina que se reparte a todo el país”.
Saavedra explicó por qué se habla de alacranes de interés sanitario. “Los dos tipos tienen veneno, lo que sucede es que el de pinzas gruesas no ocasiona cuadros de interés sanitario”.
En 2025, desde Entre Ríos, se enviaron al Instituto Malbrán 500 alacranes, siendo Chajarí la localidad de mayor aporte.
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