El ingreso de una masa de aire frío tras el paso del temporal podría llevar el consumo de electricidad a uno de los niveles más altos del invierno en gran parte del país. El aumento en el uso de estufas eléctricas, aires acondicionados en modo calor y otros sistemas de calefacción coincidirá, además, con nuevas actualizaciones tarifarias que comenzarán a reflejarse en las próximas facturas, supo AIM.
Según constató AIM, luego de las tormentas previstas para este jueves, un marcado descenso de la temperatura impulsará un incremento sostenido de la demanda eléctrica, especialmente durante las primeras horas de la mañana y la noche, cuando el consumo residencial suele alcanzar sus valores máximos.
Según especialistas del sector energético, estos episodios de frío intenso generan una fuerte presión sobre el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), que debe responder simultáneamente al aumento del consumo en hogares, comercios e industrias. En los últimos inviernos, las olas polares ya provocaron récords de demanda para la temporada.
Facturas más altas por mayor consumo
El impacto del frío no solo se reflejará en la demanda del sistema, sino también en el bolsillo de los usuarios.
Aunque los cuadros tarifarios registran aumentos moderados durante agosto, el mayor costo de las facturas suele estar vinculado al incremento del consumo eléctrico provocado por la calefacción. A ello se suma la actualización de los precios estacionales de la energía definidos para el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), que sirven de base para las tarifas aplicadas por las distribuidoras.
En ese contexto, quienes utilizan equipos eléctricos para calefaccionar ambientes podrían observar un aumento en el monto final de la factura respecto de los meses anteriores, aun cuando el ajuste tarifario sea relativamente reducido. En distintas jurisdicciones del país, las actualizaciones de agosto rondan entre el 1,5 y el 2 por ciento, aunque el valor final depende de cada distribuidora provincial y del nivel de consumo de cada usuario.
Cómo reducir el consumo
Frente a este escenario, especialistas recomiendan adoptar medidas de eficiencia energética para evitar un incremento excesivo del consumo:
Mantener la calefacción entre 20 y 22 grados.
Aprovechar la luz solar durante el día y cerrar cortinas por la noche.
Evitar el uso simultáneo de artefactos eléctricos de alto consumo.
Desenchufar equipos que permanezcan en modo de espera.
Revisar burletes y aislar puertas y ventanas para conservar el calor.
Un sistema bajo mayor exigencia
El sistema eléctrico argentino suele registrar sus mayores niveles de consumo cuando coinciden bajas temperaturas con una intensa utilización de equipos de calefacción eléctrica.
Según pudo saber AIM, las empresas del sector monitorean permanentemente la evolución de la demanda durante los días de frío extremo para garantizar el abastecimiento y minimizar el riesgo de inconvenientes en la prestación del servicio.
Con el frente frío previsto para los próximos días, todo indica que la demanda volverá a ubicarse entre las más elevadas del invierno, en una jornada en la que el desafío será sostener el suministro mientras miles de hogares incrementan su consumo para calefaccionarse.