Con la llegada de días más templados y tardes más largas, parques, plazas y costaneras vuelven a convertirse en algunos de los lugares preferidos para caminar, descansar o compartir actividades al aire libre.
En Paraná, estos espacios ofrecen buenas alternativas para aprovechar la primavera, pero también conviene incorporar algunos cuidados simples frente al sol, la deshidratación y la mayor presencia de insectos.
Evitar las horas de mayor radiación
Aunque la temperatura todavía no sea propia del verano, la radiación ultravioleta puede ser intensa durante la primavera.
Siempre que sea posible, conviene evitar exposiciones prolongadas en las horas centrales del día y buscar sectores con sombra.
El uso de protector solar, gorra o sombrero y ropa liviana puede ayudar a disminuir el impacto de la radiación.
Protector solar también en días nublados
Las nubes no bloquean por completo la radiación ultravioleta.
Por eso, si se planea pasar varias horas al aire libre, el protector solar sigue siendo recomendable incluso cuando el cielo está parcialmente cubierto.
También es importante reaplicarlo si la permanencia al aire libre se extiende durante varias horas.
Llevar agua aunque el paseo sea corto
Con temperaturas más altas aumenta la pérdida de líquido a través de la transpiración.
Llevar una botella de agua y tomar pequeños sorbos durante el recorrido ayuda a mantener una hidratación adecuada, especialmente en niños, adultos mayores y personas que realizan caminatas prolongadas.
No hace falta esperar a sentir mucha sed para beber.
Atención a mosquitos y otros insectos
La combinación de calor y humedad favorece una mayor actividad de mosquitos.
Por eso, el uso de repelente puede ser útil en zonas con vegetación, cercanas al río o durante el atardecer y la noche.
También conviene evitar perfumes muy intensos y revisar que la ropa cubra parte de brazos y piernas si se permanece varias horas en áreas con muchos insectos.
Elegir calzado cómodo
Para caminatas por parques, senderos o costaneras, utilizar un calzado cómodo y firme puede prevenir molestias, ampollas o pequeñas lesiones.
Esto cobra mayor importancia si el recorrido incluye superficies irregulares o si se planea caminar durante bastante tiempo.
Niños y adultos mayores requieren más cuidados
Los extremos de edad pueden ser más sensibles al calor y a la deshidratación.
Por eso, en niños y adultos mayores conviene reforzar la hidratación, buscar sombra con frecuencia y evitar exposiciones prolongadas al sol.
También resulta útil programar descansos durante el paseo.
Si se lleva comida, cuidar la conservación
Picnics, mates y meriendas forman parte de muchas salidas al aire libre.
Si se llevan alimentos que necesitan frío, es importante conservarlos adecuadamente y no dejarlos durante horas expuestos al calor.
En jornadas templadas o cálidas, lácteos, fiambres y preparaciones con huevo requieren especial atención.
Respetar el entorno también forma parte del paseo
Disfrutar de espacios públicos implica también cuidarlos.
No dejar residuos, evitar dañar la vegetación, respetar senderos y seguir las indicaciones de cada parque o área recreativa ayuda a mantener esos lugares en buenas condiciones.
Aire libre, sí, pero con cuidados simples
Aprovechar parques, plazas y costaneras puede mejorar el bienestar y sumar movimiento a la rutina.
Con agua, protección solar, repelente y algunos recaudos básicos, los paseos de primavera pueden disfrutarse de manera más segura y cómoda.
Redacción AIM