Un relevamiento sobre la capacidad operativa de la Administración de Parques Nacionales (APN) advierte que la reducción de personal técnico y territorial puede afectar la prevención de incendios, la fiscalización y el monitoreo ambiental en áreas protegidas del país.
Según los informes citados, la desvinculación y falta de renovación de contratos alcanzó a más de un centenar de trabajadores, entre ellos brigadistas, científicos, personal administrativo y agentes vinculados con tareas de control territorial.
La disminución de brigadistas puede reducir la cobertura preventiva durante temporadas de riesgo, afectar el mantenimiento de cortafuegos y demorar la respuesta ante focos de incendio.
También se señala que la reducción de personal técnico y administrativo puede ralentizar evaluaciones ambientales, tareas de monitoreo de fauna y controles sobre actividades desarrolladas dentro de las reservas.
Otro de los riesgos mencionados es una menor presencia territorial frente a problemas como la caza furtiva, la tala ilegal, el ingreso de especies exóticas invasoras y ocupaciones no autorizadas.
La menor disponibilidad de guardaparques también puede afectar la atención de emergencias y rescates de visitantes en zonas de difícil acceso.
Especialistas y organismos científicos sostienen que la efectividad de las áreas protegidas depende no solo de su delimitación legal, sino también de contar con personal suficiente para su manejo y fiscalización.
El debate vuelve a poner el foco en la necesidad de garantizar recursos operativos y estabilidad de los equipos técnicos para conservar biodiversidad, prevenir incendios y proteger los servicios ecosistémicos de las reservas nacionales.
Fuentes: Portal EconomiaSustentable, Administración de Parques Nacionales (APN) y Conicet