Asambleas socioambientales, productores y vecinos de Metán volvieron a manifestarse contra proyectos de exploración minera en zonas de Yungas, por los posibles impactos sobre las cuencas que abastecen de agua al sur salteño.
El principal reclamo se centra en la fragilidad de estos bosques de montaña, que cumplen un papel clave en la captación de humedad, la regulación de las lluvias y la provisión de agua para consumo humano y actividades productivas.
Los especialistas advierten que la apertura de caminos, la remoción de vegetación y otras intervenciones sobre laderas pueden aumentar la erosión hídrica y el riesgo de deslaves durante períodos de lluvias intensas.
También señalan que la pérdida de cobertura vegetal puede alterar el caudal de vertientes y ríos, además de fragmentar corredores utilizados por especies como el yaguareté y el puma.
Otro de los puntos de preocupación es el posible impacto de efluentes industriales sobre cursos superficiales y aguas subterráneas en áreas con alta conectividad hidrológica.
Investigaciones del Conicet y de la Universidad Nacional de Salta (Unsa) destacan la sensibilidad de las Yungas frente a los cambios en el uso del suelo y la importancia de preservar las nacientes y zonas de recarga hídrica.
Las comunidades reclaman proteger las cuencas de montaña y priorizar actividades de menor impacto, como la agroecología y el turismo de naturaleza.
La movilización retoma planteos que ya habían frenado iniciativas similares en la región y vuelve a poner en debate la compatibilidad entre la minería metalífera y la conservación de las Yungas.
Fuentes: Cuarto Poder, Página/12 y El Tribuno de Salta