Organizaciones de conservación, organismos públicos y productores agropecuarios impulsan en Corrientes un Plan de Convivencia entre Grandes Felinos y Ganadería para reducir los ataques al ganado sin recurrir a la caza de yaguaretés y pumas.
La iniciativa busca reemplazar las prácticas de persecución y eliminación de predadores por medidas preventivas de manejo ganadero.
Entre las herramientas utilizadas se encuentran los boyeros eléctricos alimentados con energía solar, destinados a proteger vacas paridas y terneros, además de perros protectores de ganado y dispositivos de disuasión sensorial en zonas de encierre nocturno.
También se promueve la conservación de presas naturales como carpinchos, corzuelas y pecaríes, con el objetivo de reducir la presión de los grandes felinos sobre el ganado.
Otro de los ejes es la generación de incentivos económicos para los establecimientos que adopten estas prácticas y mantengan una política de tolerancia cero frente a la caza furtiva.
Diversas entidades promueven además sistemas de certificación para carnes producidas en campos con medidas verificables de convivencia con grandes felinos, lo que podría facilitar el acceso a mercados diferenciados.
El programa también apunta a fortalecer corredores biológicos entre parques nacionales, reservas provinciales y campos privados.
La conservación del yaguareté y el puma contribuye al equilibrio de los ecosistemas y puede complementar otras actividades económicas, como el turismo de naturaleza y el avistamiento de fauna en los Esteros del Iberá y el Gran Chaco.
La iniciativa plantea que la protección de estos grandes predadores puede ser compatible con la actividad ganadera mediante prevención, manejo adaptativo e incentivos para los productores.
Fuentes: Diario El Libertador, Administración de Parques Nacionales (APN), Fundación Rewilding Argentina e Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta)