Una organización civil denunció ante la Justicia que Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam) vierte efluentes cloacales sin tratar en un predio de Maipú ubicado cerca del arroyo Leyes y de lagunas que integran el sistema de humedales Leyes-Tulumaya.
Los vuelcos se realizan desde 2015 en un campo de unas 12 hectáreas ubicado sobre calle Los Pinos, donde con el tiempo se formó una laguna alimentada por líquidos cloacales derivados desde la Colectora Máxima Noreste.
Aysam reconoció la existencia de las descargas y sostuvo que se utilizan como mecanismo de emergencia ante fallas estructurales de la colectora, construida en la década de 1980 y dañada desde 2015.
La empresa afirmó que los vertidos son esporádicos y se producen principalmente durante contingencias que elevan los caudales. Sin embargo, inspecciones realizadas en junio registraron descargas aun en ausencia de lluvias recientes.
El Departamento General de Irrigación ya había intimado a Aysam en agosto de 2021 a detener los vuelcos y presentar un plan de remediación. Cuando el caso volvió a analizarse este año, el expediente físico de aquellas actuaciones no pudo ser localizado.
La organización Fiscalía Ciudadana presentó una denuncia ante Irrigación el 29 de mayo y posteriormente promovió una querella penal.
Durante una inspección realizada ese mismo día no se observaron descargas activas, pero sí una extensa superficie de agua estancada con olor característico de efluentes cloacales. El organismo intimó a la empresa a sanear el área y retirar el caño utilizado para las descargas.
Dos días después, Aysam firmó un acuerdo con el propietario del terreno para utilizarlo como área de contención ante contingencias. La empresa proyecta construir una laguna con terraplenes perimetrales y avanzar con el reemplazo de la antigua colectora.
Las obras previstas cuentan con financiamiento por 150 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Los denunciantes advierten que, al no estar impermeabilizado el suelo, los líquidos podrían infiltrarse hacia las napas y eventualmente alcanzar el sistema de humedales cercano. Ese impacto, sin embargo, todavía no fue acreditado judicialmente.
El caso involucra al Departamento General de Irrigación, la autoridad ambiental provincial y la Unidad Fiscal de Delitos contra el Medio Ambiente.
Aysam enfrenta además otra causa por derrames cloacales en Los Corralitos, Guaymallén, donde directivos de la empresa fueron imputados por presunto daño agravado y contaminación del agua peligrosa para la salud.
Fuentes: Portal La Política Ambiental, Portal Data24 y Departamento General de Irrigación de Mendoza