Un guardaparque del Parque Nacional Los Glaciares encontró renacuajos de la ranita del Chaltén, Chaltenobatrachus grandisonae, en la seccional Moyano, lo que constituye el primer registro confirmado de reproducción activa de la especie dentro del área protegida.
El hallazgo ocurrió durante un monitoreo de Didymo, un alga invasora que afecta ríos y lagos patagónicos. Sergio Goitía observó movimientos bajo el agua en cuerpos cercanos a la senda hacia Laguna Azul y registró fotográficamente algunos ejemplares antes de devolverlos al ambiente.
Las imágenes fueron analizadas por especialistas de la Fundación Anfibia y del Instituto de Diversidad y Evolución Austral (Ideaus-Conicet), quienes confirmaron que se trataba de renacuajos en estadios larvales tempranos y medios.
La presencia de larvas en distintos momentos de desarrollo permite confirmar que la especie no solo habita ese sector del parque, sino que también utiliza esos ambientes para reproducirse.
La ranita del Chaltén fue descripta científicamente en 1975 y posee una distribución restringida a ambientes cordilleranos del sur de Argentina y Chile.
En Santa Cruz existen registros en el lago Nansen, el lago del Desierto y el valle del río Toro, pero la información disponible sobre su biología y conservación continúa siendo limitada.
La especie habita bosques templado-fríos de montaña, generalmente entre los 500 y 830 metros sobre el nivel del mar, y sus larvas permanecen durante un período prolongado en el agua antes de completar la metamorfosis hacia fines del verano.
Como otros anfibios, posee una piel muy permeable y es especialmente sensible a la contaminación, las alteraciones climáticas y la presencia de organismos invasores, por lo que su presencia puede aportar información sobre el estado ambiental de las cuencas.
El hallazgo adquiere especial importancia porque se produjo durante tareas de control de Didymo, también conocido como moco de roca, una especie invasora capaz de formar densas capas sobre el fondo de ríos y lagos y modificar los ecosistemas acuáticos.
El nuevo registro suma información sobre una especie poco conocida y refuerza la importancia de conservar los ambientes acuáticos de montaña dentro del Parque Nacional Los Glaciares.
Fuentes: Diario La Mañana de Neuquén, Fundación Anfibia, Ideaus-Conicet y AmphibiaWeb