Nuevos focos de incendio en las islas del Delta del Paraná afectaron alrededor de 1.200 hectáreas frente a las costas bonaerenses de San Pedro y Baradero.
Las ráfagas de viento desplazaron densas columnas de humo hacia la Ruta Nacional 9 y localidades cercanas, reduciendo la visibilidad y deteriorando la calidad del aire.
Brigadas del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (Snmf), bomberos voluntarios y aviones hidrantes trabajan para contener las llamas en un contexto de escasas lluvias, bajo nivel del río Paraná y abundante vegetación seca.
La combustión de pajonales, juncos y cortaderas genera material particulado fino, monóxido de carbono y otros contaminantes que pueden agravar afecciones respiratorias como asma y bronquitis.
Los especialistas advierten además que los incendios profundos pueden dañar la materia orgánica del suelo, afectar el banco de semillas y reducir la capacidad del humedal para almacenar carbono y filtrar contaminantes.
Investigadores del Conicet, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realizan seguimientos mediante herramientas de monitoreo satelital para detectar anomalías térmicas y evaluar la evolución de los focos.
Los reportes también señalan la necesidad de reforzar la vigilancia para prevenir nuevas quemas y evitar la reactivación de incendios vinculados al manejo de pasturas.
La recurrencia de estos episodios vuelve a poner en debate la necesidad de mejorar la coordinación entre Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires, fortalecer los sistemas de alerta temprana y avanzar en un manejo sustentable del fuego en los humedales.
Fuentes: La Nación, Clarín, Infobae y Servicio Nacional de Manejo del Fuego (Snmf)