Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido

El clima hoy en:

-

- -

El dólar hoy: (BCRA)

$ / $

Política
Política

Unión Personal: una obra social que dejó de cumplir su función y condiciona a miles de afiliados

Sin consultas, sin estudios, sin tratamientos y sin respuestas. La cobertura del gremio Upcn está paralizada en Entre Ríos desde hace meses, mientras los afiliados siguen pagando una prestación que, en los hechos, aseguran que ya no existe. El silencio de la obra social y la indiferencia del sindicato profundizan una crisis que golpea a quienes más necesitan atención médica.

Una obra social existe para garantizar el acceso a la salud. Cuando deja de hacerlo, deja de cumplir su razón de ser. Eso es, precisamente, lo que denuncian desde hace meses miles de afiliados de Unión Personal en Entre Ríos (Upcn), quienes continúan pagando regularmente sus aportes mientras la cobertura médica permanece prácticamente desmantelada.

La situación ya no puede calificarse como una dificultad transitoria. Es una crisis prolongada que, lejos de encontrar una solución, se profundiza con el paso de las semanas. Las prestaciones están interrumpidas en casi toda la provincia. No hay consultas médicas, estudios de diagnóstico, tratamientos, prácticas ni asignación de turnos en la mayoría de los centros de salud que integraban la cartilla de la obra social y de Accord Salud.

El origen del conflicto es conocido. Los círculos médicos mantienen suspendidas las prestaciones por la falta de pago y por la ausencia de actualización de los aranceles. El resultado de esa disputa lo padecen exclusivamente los afiliados, que quedaron atrapados entre una obra social que no garantiza las prestaciones y prestadores que dejaron de atender.

Y los reintegros –palabra o acción que las obras sociales usan para intentar garantizar las presentaciones- representan otra burla. Se pagan en términos y valores inaceptables.

Mientras tanto, la cuota sigue llegando puntualmente. Los descuentos continúan realizándose con absoluta normalidad. Lo que desapareció fue el servicio por el cual miles de trabajadores y jubilados aportan todos los meses.

Quienes necesitan atención médica no encuentran otra alternativa que pagar de su bolsillo consultas, estudios, medicamentos o tratamientos. En muchos casos, directamente postergan la atención por no poder afrontar esos costos. Para pacientes con enfermedades crónicas, personas mayores o quienes requieren controles periódicos, la incertidumbre se transformó en un problema sanitario de enorme gravedad.

Lo más preocupante es la ausencia absoluta de respuestas. Los canales de comunicación Upcn se reducen, según manifiestan numerosos afiliados, a un número de WhatsApp que envía respuestas automáticas informando que "se está trabajando para recomponer los servicios". Nunca hay una fecha. Nunca hay un plazo. Nunca hay una explicación concreta. Solo un mensaje repetido que, con el correr de los meses, terminó convirtiéndose en un símbolo de la impotencia.

Del otro lado tampoco aparecen soluciones. Las autoridades sindicales de Upcn, organización vinculada a la obra social, sostienen que Unión Personal constituye una estructura independiente sobre la cual no tienen injerencia. La respuesta para los afiliados suele ser siempre la misma: derivarlos a teléfonos donde, según relatan los propios usuarios, nadie responde ni brinda soluciones.

La combinación resulta demoledora. Una obra social que cobra pero no presta servicios. Una estructura de atención prácticamente inexistente. Prestadores que cortaron los convenios. Afiliados obligados a financiar su propia atención médica. Y organismos que, hasta el momento, no ofrecen una salida concreta a un conflicto que ya lleva varios meses.

El deterioro alcanza tal magnitud que algunos de los pocos convenios que aún subsisten en determinadas ciudades también podrían caer en las próximas semanas, profundizando un escenario que hoy aparece al borde del colapso total.

La salud no admite demoras burocráticas ni excusas administrativas. Detrás de cada consulta suspendida hay una persona que espera un diagnóstico. Detrás de cada estudio postergado puede haber una enfermedad que avanza. Detrás de cada tratamiento interrumpido hay una vida que depende de una respuesta que nunca llega.

Mientras tanto, miles de afiliados continúan pagando una cobertura que, según denuncian, hace tiempo dejó de brindar aquello que promete: acceso efectivo al sistema de salud.

Fuente: R2820
salud unión personal UPCN ENTRE RÍOS

Artículos Relacionados

Teclas de acceso