
El 3 de julio de 1933 murió Hipólito Yrigoyen, presidente de la Nación argentina en dos oportunidades, a tres años de haber sido derrocado por el primero de una serie de golpes militares que interrumpieron el orden constitucional.

Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen nació el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires. Trabajó como maestro de escuela antes de introducirse en la política; en 1896 pasó a ser el líder de la Unión Cívica Radical.
Luchó contra la corrupción electoral boicoteando todas las elecciones hasta que en 1912 logró que el presidente Roque Sáenz Peña, aprobara una reforma electoral que concedía el sufragio universal.
Cuatro años después fue electo presidente de la República. Consiguió que Argentina se mantuviera neutral durante la I Guerra Mundial, permitiendo así que el país se beneficiara de los altos precios que tenía la carne de vacuno en el mercado mundial. En 1928 fue elegido nuevamente presidente, aunque su incapacidad para enfrentarse a la crisis provocada por la Gran Depresión acabó con su destitución, mediante un golpe militar el 6 de septiembre de 1930.