El 7 de mayo de 1919, hace hoy 99 años, nació en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, María Eva Duarte de Perón, "Evita", esposa del presidente Juan Perón muerta a los 33 años, que dejó una marca imborrable en la política argentina.
Era hija de Juan Duarte y de Juana Ibarguren. Vivió en la pobreza en el pequeño pueblo de Los Toldos hasta que con 16 años emigró a Buenos Aires, donde trabajó como actriz en pequeños locales y en la radio. A partir de 1935 comenzó a gozar de cierta popularidad, pero en papeles de poca importancia.
En 1945 conoció al entonces coronel Juan Perón en un acto en el Luna Park, cuando él era funcionario del gobierno del golpe de 1943. Poco después, Perón fue de sus cargos de la secretaría de Trabajo y de la vicepresidencia de la nación y confinado en la isla de Martín García.
Pero entonces Evita apareció en escena con una energía que ni partidarios ni adversarios dejan de reconocerle, derivada en parte del fanatismo o incluso del resentimiento, pero que en la política argentina fue arrasadora, creadora y decisiva, sobre todo por provenir de una mujer.
Eva emprendió una campaña de agitación social que dio su resultado el 17 de octubre, cuando miles de trabajadores, cuya mera existencia era casi desconocida para los políticos tradicionales, ocuparon el centro de Buenos Aires para exigir la libertad de Perón en una de las mayores manifestaciones populares habidas en el país hasta entonces.
Una vez liberado, Perón se presentó a las elecciones de febrero de 1946 y obtuvo un rotundo triunfo. Evita era ya muy popular, pero no aceptó ningún cargo oficial y prefirió impulsar una política social desde una fundación que llevaba su nombre y que desplazó a las sociedades de beneficencia dirigidas por las damas de las clases altas. Financiada con fondos públicos, la Fundación Eva Perón repartió ayudas sociales a los más necesitados.
Evita fue el rostro humano del régimen peronista. Por su inspiración se creó el Partido Peronista Femenino y fue ley nacional el voto de la mujer, hasta entonces excluida de la política salvo algunas experiencias, como la de San Juan
En 1951 su autobiografía "La razón de mi vida".La CGT la postuló como candidata a la vicepresidencia. Sin embargo, la propuesta topó con la férrea oposición de las Fuerzas Armadas, que veían en ella una amenaza en su calidad de portavoz de la línea más radical y reivindicativa del peronismo. Por otro lado, la propia Eva era reacia a aceptar cargos públicos, convencida de que la eficacia de su labor estaba en la proximidad de su relación con la gente. Además, estaba enferma de cáncer de útero. Todo eso la indujo a renunciar a la candidatura en un acto en el que se dirigió a la multitud desde el balcón de la casa de gobierno.
Poco después murió y entonces comenzó la decadencia del régimen peronista, que tres años más tarde fue derrocado por un golpe militar. Para evitar el peregrinaje popular a su tumba, los militares secuestraron y trasladaron el cadáver de Eva Perón a Italia y más tarde a España. En 1975 el gobierno de Isabel Martínez de Perón trajo de nuevo a Argentina los restos mortales de Eva Perón.