La medida alcanza a soja, maíz, trigo, cebada, sorgo, girasol y biocombustibles. El Ejecutivo sostuvo que busca fortalecer la competitividad del sector agroindustrial y avanzar hacia una reducción progresiva de los derechos de exportación.
El Gobierno nacional oficializó una nueva reducción de los derechos de exportación para distintos productos agroindustriales y biocombustibles, en el marco de una estrategia orientada a mejorar la competitividad del sector y estimular las exportaciones.
La decisión fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial mediante un decreto que establece una rebaja permanente de las alícuotas y fija distintos cronogramas de implementación según el tipo de producción. La medida alcanza a las cadenas de soja, maíz, trigo, cebada, sorgo y girasol, incluyendo granos, semillas y subproductos derivados.
Además, el esquema contempla beneficios para determinados biocombustibles, especialmente el biodiésel elaborado a partir de aceites vegetales, una actividad que en los últimos años reclamó mejores condiciones para sostener su competitividad internacional.
Desde el Gobierno argumentaron que la reducción de retenciones apunta a generar condiciones más favorables para la producción y el comercio exterior, facilitar el acceso a nuevos mercados y promover inversiones que permitan incrementar el ingreso de divisas.
La normativa establece un tratamiento diferenciado entre cultivos de invierno y de verano. En algunos casos, las reducciones comenzarán a regir de manera inmediata, mientras que para otras producciones se implementará un esquema gradual que acompañe los tiempos de siembra, cosecha y comercialización.
Según señalaron desde la administración nacional, el objetivo es compatibilizar la baja de la presión tributaria con el compromiso de mantener el equilibrio fiscal. En ese sentido, el decreto reafirma la posición del Ejecutivo respecto de los derechos de exportación, definidos como un impuesto que debe reducirse progresivamente a medida que las condiciones económicas lo permitan.
El sector agroindustrial es considerado por el Gobierno como uno de los principales motores de generación de divisas y desarrollo regional. Por ese motivo, la gestión nacional sostiene que la reducción de cargas impositivas constituye una herramienta clave para fortalecer la capacidad exportadora y mejorar la competitividad de las economías vinculadas al campo.
La medida entrará en vigencia desde este jueves y se suma a otras decisiones adoptadas durante los últimos meses para aliviar la carga tributaria sobre distintas actividades agropecuarias y de agregado de valor.