El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius encendió las alertas sanitarias internacionales y abrió una compleja investigación epidemiológica para determinar cómo se produjo la circulación del virus entre pasajeros. El episodio ya dejó al menos tres fallecidos y varios casos sospechosos bajo seguimiento médico.
Las autoridades sanitarias y especialistas analizan tres posibles escenarios: que los contagios hayan ocurrido antes del embarque, durante las escalas realizadas en el viaje o incluso entre pasajeros dentro del barco, una posibilidad que genera especial preocupación por la presencia de la cepa Andes, la única variante de hantavirus con capacidad comprobada de transmisión entre personas en determinadas condiciones.
El crucero había partido desde Ushuaia y realizó recorridos por zonas del Atlántico Sur y la Patagonia, regiones donde existen antecedentes de circulación del virus. Según trascendió, una de las hipótesis más firmes apunta a que algunos pasajeros podrían haber contraído la enfermedad antes de subir al barco, posiblemente durante actividades vinculadas a observación de fauna.
Sin embargo, los investigadores tampoco descartan exposiciones ocurridas durante el trayecto. La reconstrucción epidemiológica intenta determinar dónde apareció el primer caso, cómo evolucionaron los síntomas y si existieron contactos estrechos que expliquen una eventual cadena de transmisión.
Qué dice la OMS y si hay motivo de alerta
La Organización Mundial de la Salud sigue de cerca la situación junto a autoridades sanitarias europeas y organismos internacionales. Hasta el momento, no emitió una alerta sanitaria global ni consideró que exista riesgo de propagación masiva, aunque mantiene el monitoreo activo debido a las características inusuales del brote y a la presencia de la cepa Andes.
Especialistas remarcan que el hantavirus no tiene la facilidad de transmisión de otros virus respiratorios y que, incluso en los casos donde hubo contagio entre personas, se trató de situaciones muy puntuales asociadas a contacto estrecho y prolongado.
La OMS y los organismos sanitarios insistieron en que no existe evidencia de una circulación comunitaria amplia vinculada al crucero, aunque sí recomendaron reforzar los controles epidemiológicos, el aislamiento preventivo de contactos estrechos y el seguimiento médico de pasajeros y tripulantes.
Cómo se transmite el hantavirus
El hantavirus suele transmitirse por contacto con secreciones, orina o excrementos de roedores infectados, especialmente al inhalar partículas contaminadas presentes en el ambiente. En América del Sur, el principal vector es el ratón colilargo.
En el caso de la cepa Andes, detectada en algunos de los pacientes del crucero, también puede existir transmisión entre personas, aunque los expertos subrayan que se trata de un fenómeno poco frecuente.
Mientras continúa la investigación, el barco permanece bajo monitoreo sanitario y parte de los pasajeros continúa aislada y bajo control médico. Las autoridades advirtieron que el análisis completo del caso podría demandar varias semanas antes de arribar a conclusiones definitivas.