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Brindan detalles del futuro Centro Distribuidor Sur de agua potable

Es un trabajo conjunto del Estado nacional, provincial y municipal. Una de esas obras es el Centro Distribuidor Sur, que permitirá resolver dificultades de abastecimiento de unos 60 mil vecinos. Se trata de una política pública que incluye inversión, proyectos integrales y la modernización de la red con incorporación de tecnología.

El proyecto del Centro Distribuidor Sur consiste en un acueducto de 17 km de extensión total (sin interrupciones ni ramales), desde la planta de Echeverría en la zona de la Toma Nueva hasta el actual Centro Distribuidor en Parque del Lago; y de allí al nuevo centro que se ubicará en calle Juan B. Justo, entre Garrigó y Zanni (11 km). En ese lugar se agregarán ramales para las conexiones domiciliarias (6 km más).

La obra es financiada por el Ente Nacional de Obras Hídricas y de Saneamiento (Enohsa) y fue gestionada por la Municipalidad junto al Gobierno provincial. Esta semana se firmó el contrato para que en unos 30 días comiencen los trabajos. En ese marco, el intendente Adán Bahl agradeció “el acompañamiento del Gobierno nacional, del presidente Alberto Fernández y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis: del Gobierno provincial y nuestro gobernador Gustavo Bordet; y del ENOHSA a través de su administrador, Enrique Cresto”, y remarcó que el agua “es un derecho y un igualador social. Estamos trabajando a diario para optimizar el servicio, hacerlo más eficiente y que llegue a todos los barrios de la ciudad".

Como complemento, se construye en avenida Zanni el acueducto que conectará con el Centro Distribuidor Sur. Actualmente se coloca cañería a la altura de calle Solari. Este trabajo planificado evitará romper la calzada cuando la obra llegue a ese sector de la ciudad.

Tecnología

En simultáneo, en distintos puntos de la ciudad se prepara la ubicación de válvulas y caudalímetros que permitirán prever pérdidas y roturas, además de sectorizar la red para no afectar con cortes a más barrios por trabajos puntuales. La obra fue gestionada por la Municipalidad y es financiada por el Ente Nacional de Obras Hídricas y de Saneamiento (Enohsa).

Las tareas se desarrollan en calles López Jordán, Mihura, Ramírez, espacio verde del Túnel Subfluvial, espacio verde de plaza Pérez Colman, Soler, Rondeau, Brown, Gral. Espejo, Pirán, Zanni, Miguel David, Galán, Selva de Montiel, Ituzaingó, Villaguay, Colón, San Luis, Tibiletti, Provincias Unidas, Ramírez sobre plaza Belgrano, Carbó y La Paz, entre otras.

El servicio público de agua potable es indispensable para la vida diaria. Sin embargo, al mismo tiempo que en algunos casos se produce un consumo desmedido del recurso, el cambio climático afecta los patrones de disponibilidad. Prueba de ello ha sido la última bajante extraordinaria del río, la más pronunciada de los últimos 50 años, y que se ha extendido más de dos años. En ese contexto, desde diciembre de 2019, la Municipalidad ha llevado adelante diversas acciones bajo los ejes accesibilidad, saneamiento y cuidado del suministro.

Se implementó la campaña de sensibilización social Cuidemos el Agua, con acciones de difusión institucional y recomendaciones de conductas y hábitos responsables; medidas de control y gestión pública en el marco de la emergencia sanitaria determinada por la bajante del río.

La labor comprendió extensiones y ampliación de cañerías, maniobras y reemplazo de válvulas esclusas, rediagramación de circuitos, refuncionamiento de mallas de redes y anulación de cañerías obsoletas, en una estrategia complementada con la reparación diaria y mantenimiento en la red.

Además se ejecutaron obras para mejorar caudales y presión del servicio en sectores históricamente afectados por la escasez de provisión, mediante empalmes de cañerías (en San Agustín, en vecinales Tiro Federal y 21 de Septiembre, en Los Tilos, Los Intendentes, Paisaje de la Colina, y en vecinales Paracao y General Espejo); y se habilitó la estación de re-bombeo en el Kilómetro 5 y 1/2.

En la zona Norte se concretó la extensión de la cañería de agua potable, en calles López Jordán y Echeverría. De ese modo, se logró incrementar tanto los caudales como la presión en un amplio radio urbano que abarca barrios, entre otros, barrios Los Robles y Toma Vieja.

En la zona Sur, con dificultades históricas en el Kilómetro 5 y ½ y zonas aledañas, se habilitó también una nueva red de 180 metros de cañería por calle Ricardo Balbín, entre las avenidas De Las Américas y Ramírez, y se anularon definitivamente casi 7 kilómetros de conductos distribuidores fuera de servicio, emplazados debajo del Acceso Sur. De ese modo se evitó la fuga de miles de litros para el llenado de cañería inactivas, lo que permitió fortalecer y apuntalar la presión y cantidad de agua en ese amplio sector urbano.

Además se desarrolló una obra para mejorar la presión y caudales de agua en el barrio Hipódromo. Consiste en la extensión de 650 metros de una nueva cañería desde avenida Ramírez y Maciá hacia el Este, y la concreción de un enlace a la red de distribución.

También se realizaron trabajos en la vecinal Vitali y Bajada Grande, entre otros.

A lo largo del crítico período de aguas bajas del Paraná, primero se trabajó en el dragado y mantenimiento del canal de acceso de agua cruda del río, a uno de los muelles de captación en Toma Nueva, para envío a potabilización; y luego se realizó el traslado de la bomba que alimenta la planta de avenida Ramírez, del muelle 1 al muelle 2, a mayor profundidad. Ello logró independizar el sistema de captación del circunstancial nivel del río. Así, se ampliaron las cantidades de agua disponibles en la red distribuidora, con una mayor producción.

La estrategia incluyó también un control externo y neutral de calidad a cargo de la Cámara Arbitral de Cereales de Entre Ríos, para complementar la labor de control que a diario realiza el Laboratorio de Obras Sanitarias.

En materia de gestión y planificación, se desarrolla una nueva infraestructura de provisión de agua potable en los barrios Capibá, El Radar y Juan Pablo II, con nuevas redes maestras desde el centro de distribución Parque del Lago, para reemplazar la precaria red actual.

Conclusiones

En Paraná, el agua tiene un valor y también un costo para su potabilización mucho mayor al que se abona en las boletas. Por ello se ha abordado la concientización social y se han puesto en marcha estrategias de intervención para garantizar el acceso, en pos de una mejora del abastecimiento en todos los hogares.

El funcionamiento del servicio de agua potable en la ciudad responde a la necesidad de obras y tecnología que neutralicen los efectos de una desinversión histórica. Pero también, en un contexto de crisis mundial respecto al recurso, a una cuestión de responsabilidad y convivencia: del uso racional en cada hogar, depende la llegada del servicio a otros hogares.

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