El conflicto entre el gobierno y los trabajadores de la educación tiene dos frentes: por un lado, el salarial, por el otro, la reforma previsional. “Mientras más se tarda, más complicado va a ser y eso nos acerca a un nivel de frizamiento salarial muy semejante a los a la década del ‘90”, afirmó a AIM el secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Abel Antivero.
En declaraciones a AIM, el dirigente explicó que el conflicto “tiene dos frentes” claramente definidos. Por un lado, la discusión paritaria, donde el gremio reclama “una convocatoria seria que no implique un bono, fondos remunerativos y bonificables”. Por otro, el rechazo a la reforma previsional impulsada por la gestión de Rogelio Frigerio.
“El estado de situación con el gobierno provincial tiene dos frentes. Una es la disputa salarial, en la que nosotros estamos planteando que el gobierno nos haga una convocatoria seria”, remarcó Antivero, quien insistió en la necesidad de medidas concretas para recomponer los ingresos docentes.
El conflicto se profundiza y lo más preocupante es que no hay una intención del gobierno de recomponer el salario
Secretario general de Agmer, Abel Antivero.
En ese sentido, sostuvo que existe una estrategia oficial para “poner a los sectores gremiales dentro de este proceso y hacerlos partícipes de la reforma y de un proyecto legislativo que implique pérdida de derechos”, motivo por el cual el gremio decidió no convalidar ese ámbito de discusión.
“El conflicto se profundiza y lo más preocupante es que no hay una intención del gobierno de recomponer el salario”, enfatizó el dirigente, quien además describió un escenario económico cada vez más delicado para los trabajadores de la educación.
Finalmente, advirtió sobre las consecuencias de la falta de respuestas: “Mientras más se tarda, más complicado va a ser, y eso nos acerca a un nivel de frizamiento salarial muy semejante a los de la década del ‘90”.