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El increíble poder de la respiración y el frío demostrado con el método de Wim Hof

El increíble poder de la respiración y el frío demostrado con el método de Wim Hof

Le llaman Iceman, el Hombre de Hielo, y no hay mejor nombre para este holandés cuyas proezas físicas y mentales han hecho que los científicos enloquecieran al intentar explicar lo que finalmente han definido como una “anomalía”. Sin embargo, él no se cansa de repetir que cualquier persona puede hacerlo, con entrenamiento, desde luego. Porque Wim Hof es capaz de controlar su sistema inmune a voluntad, también el cardiovascular, el hormonal, el muscular y el nervioso. “¿Cómo?”–se preguntarán. Respirando. Wim Hof, este Hombre de Hielo, afirma con seguridad: “Respira, es gratis”.

Las técnicas de respiración, junto a la concentración y las inmersiones frecuentes en agua helada son la base de este particular método que le ha llevado, entre otras cosas, a batir un Récord Guiness al permanecer dos horas enterrado en el hielo sin que su temperatura corporal varíe ni medio grado. Y ha realizado mayores hazañas, y algunas de ellas más heladas si cabe: corrió un maratón por el desierto sin beber una gota de agua, ascendió al Everest sin zapatos y en pantalones cortos y se ha sumergido en las profundidades marinas más heladas del mundo, todo para demostrar que ejerce un control total de su cuerpo y su mente. Un poder tan extraordinario que los médicos no han podido menos que apartar por un momento la vista del microscopio para analizarlo detenidamente. Así fue como convirtió su cuerpo en un laboratorio humano.

Hof basa su entrenamiento en cuatro pilares diferentes al común de la dieta y ejercicio, y los resultados físicos probados hasta ahora son más que positivos: mayor capacidad para quemar grasas y una mejora del sistema inmunitario, entre otros. Así, como la mayoría de los entrenamientos, también tiene beneficios sobre nuestra mente, ayudándonos a sentirnos más energéticos, dormir mejor y reducir el estrés, mejorando además nuestra capacidad de concentración e innovación.

El primer pilar es bastante sencillo, se trata de una técnica de respiración que Hof recomienda practicar diariamente; el segundo es el que puede ser considerado algo más extremo ya que consiste en someter al cuerpo a temperaturas extremas sumergiéndote en agua gélida. Según Hof, bautizado como el hombre de hielo, nuestro cuerpo alcanza su máximo potencial al estar expuesto a temperaturas o alturas extremas. El tercer pilar trata sobre la meditación, meditar para obtener conciencia corporal y claridad mental. Finalmente, estas prácticas solo funcionan si introducimos el cuarto pilar: el compromiso de la constancia..

Sobre el Método

Estas son las claves para practicar el entrenamiento como principiante, según Hof:


  1. Respira, es gratis: Las técnicas de respiración rápida tienen diferentes resultados, pero básicamente aumentan nuestra capacidad pulmonar, nutriendo de oxígeno a nuestras células. Así que uno de los primeros pasos para convertirse en un superhumano es, según su creador, aprender a respirar de forma consciente. Para ello se deben inspirar hasta tomar más oxígeno del necesario y espirar sin llegar a liberarlo del todo. Este ejercicio debe realizarse cinco veces y con la última respiración mantener el oxígeno en el pecho, el cuello y la cabeza, hasta que llega un momento en que se genera una gran sensación de calor corporal. Y lo pueden atestiguar aquellos que han recibido sus enseñanzas y caminado medio desnudos en ambientes tan gélidos que podrían producir a cualquier una hipotermia sin que sufriesen ni un triste resfriado. ¿Cómo? Primero inhala y exhala profunda y rápidamente 30 o 40 veces, deben ser respiraciones potentes; después toma mucho aire y suéltalo todo hasta que vacíes tus pulmones por completo; cuando ya no aguantes más, toma aire de nuevo llenando tu pecho y manténlo durante unos 10 o 15 segundos; repite el mismo ciclo tres o cuatro veces. Nunca realices este ejercicio cuando estés dentro del agua, o en el auto, procura siempre hacerlo en un sitio seguro ya que al hiperventilar puedes desmayarte. Puedes completarlo haciendo flexiones o poses de yoga sin respiración, es decir, mientras sueltas todo el aire.

  2. Exponte al frío: Hof explica que las bajas temperaturas ayudan a fortalecer las venas contrayendo los pequeños músculos que las rodean y, consecuentemente, unas venas más fuertes y saludables mejoran el flujo sanguíneo y reducen la frecuencia cardiaca. Una técnica, la de exponerse a bajas temperaturas, que conocen muy bien los habitantes de los países nórdicos para acostumbrar su cuerpo al frío. Y cuando decimos “exponerse” nos referimos a completamente. Es crucial aprender a controlar nuestro cuerpo cuando lo sometemos a temperaturas frías. ¿Cómo? Hof recomienda empezar duchándote con agua fría durante 15-30 segundos al final de la ducha y sin echarte agua por la cabeza. Al principio será duro y algo desagradable, pero es importante que intentes relajar tu cuerpo para que empiece a quemar grasa para mantener el calor, así que cierra los ojos, acoge la sensación del frío sin tensar los músculos y deja que el cuerpo haga su trabajo de forma natural. Tras una o dos semanas, tu cuerpo se irá acostumbrando y puedes ir aumentando el tiempo de ducha fría hasta eliminar el agua caliente por completo. Los expertos nadan en agua helada al exterior o salen a correr sin camiseta como parte de este entrenamiento, pero puede ser peligroso y es mejor consultar primero con un profesional para un mejor asesoramiento.


  3. Medita: La meditación enseña consciencia corporal y claridad mental. De acuerdo a Hof, el componente mental de su método es esencial para el éxito. De hecho, entre las muchas teorías nacidas para dar respuesta a este fenómeno inexplicable, una de ellas compara las técnicas de meditación de Hof con los tummo tibetanos, que consiguen interrumpir la actividad mental e inducir al metabolismo a generar calor.


  4. Se constante, y desarrolla un plan de acción: Es más que probable que no vivas en un géiser o que en tu ciudad no nieve ni en invierno. No hay problema, puedes adaptar algunas de sus enseñanzas a tu vida diaria, como tomar una ducha fría cada mañana o llenar de cubitos tu bañera. Se trata de que te sientas lo menos confortable posible y a partir de ahí empezar a trabajar con tu capacidad de control mental, con tu respiración consciente y exposición al frío.


Sobre Wim Hof

¿Cómo llegó un hombre corriente a convertirse en Iceman, El Hombre de Hielo?

Un sistema “autoinmune”

En 2011 Wim Hof participó en un experimento que pretendía desafiar el conocimiento de nuestro sistema nervioso. Le inyectaron una endotoxina bacteriana que provocaría altas fiebres, escalofríos y dolores de cabeza a cualquier persona corriente. Sin embargo, a él lo dejó frío, al haber segregado de manera consciente la cantidad de adrenalina necesaria para dominar su sistema inmune a voluntad. Algo que los científicos creen sumamente difícil, de la misma forma que lo sería acelerar nuestro pulso intencionadamente, porque el sistema nervioso libera adrenalina de forma autónoma. Para demostrar que no se trataba de ninguna “anomalía” particular, se sometió a 12 personas que habían aprendido el método de Wim Hof al mismo experimento y se obtuvieron similares resultados. De esta forma, el super holandés probó que cualquiera podía ser un Hombre o una Mujer de Hielo.

Una historia de superación personal

El poder de la resiliencia, intentar sobreponerse a una pérdida terriblemente dolorosa y continuar junto a sus hijos, fue el motor más profundo. Sucedió en 1995, su mujer se suicidó fruto de una psicosis, arrojándose del octavo piso de un edificio, y Wim quedó sólo a cargo de cuatro hijos pequeños. Devastado por haber perdido al gran amor de su vida de una forma tan incomprensible decidió dedicar el resto de su existencia a demostrar el poder de la voluntad humana. Aunque no fue nada fácil.

Tal y como cuenta, en su primera inmersión sintió como si un millón de agujas se clavasen en su piel. “A los 35 metros perdí la vista porque se me congeló la retina. No podía ver nada ni respirar y entonces pasé a un estado de consciencia más profundo”. Porque para este holandés, que vive en una casa flotante en un canal de Ámsterdam y recibe allí a cuantos quieran aprender su método, el frío es “inclemente pero justo”.

Su filosofía de vida puede resumirse de la siguiente forma: “Si te mentalizas, serás capaz de lidiar con los elementos”. Porque el Hombre de Hielo no teme a la muerte, su mayor miedo es, como bien afirma, no vivir plenamente. “Cuando me expongo a lo extremo, abrazo a la vida”.

Si el método de Hof funciona, significaría un gran avance en el tratamiento de inmunodeficiencia como la enfermedad de Crohn, la artritis reumática o el cáncer.

¿Podremos llegar algún día a controlar nuestro sistema inmune, e incluso el nervioso y el muscular a través del entrenamiento físico y mental? Quién sabe… Lo que está claro es que la voluntad puede mover montañas o, al menos, hacernos caminar descalzos sobre ellas en un particular pulso a los elementos.

De la redacción de AIM.
Fuentes consultadas: Webpage wimhofmethod.com y The Goop Lab de Gwyneth Paltrow (documental de Netfix).-
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