
Los mercados mundiales se derrumban luego de los anuncios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la nueva política de aranceles a productos importados por su país, mientras que varias naciones respondieron que tomarán medidas como respuesta a la guerra comercial desatada.
Las bolsas europeas caen hasta dos por ciento de la siguiente manera: Bolsa de París perdía 1,81 por ciento; la de Fráncfort 1,71 por ciento; la de Milán 1,46 por ciento; y la de Madrid 1,19 por ciento. También presentaban descensos los paneles de Zúrich (-1,48 por ciento), la de Ámsterdam (-1,41 por ciento) y la de Londres (-1,19 por ciento).
En Asia, la Bolsa de Tokio cayó con fuerza, cediendo 2,77 por ciento al cierre; y la de Shenzen 1,40 por ciento. En los últimos intercambios, Hong Kong cedía 1,69 por ciento. En cambio, Shanghái solo perdió 0,24 por ciento y la plaza de Seúl 0,76 por ciento
Frente a tanta incertidumbre, los inversores optan por valores refugio como el oro, que el jueves alcanzó un máximo histórico, a 3.167,84 dólares la onza (31,1 gramos), pero luego cayó y se mantiene en los u$s3.132.
En el mercado de divisas, "el dólar estadounidense bajó y tocó su nivel más bajo desde que Trump llegó a la Casa Blanca", subrayó Ipek Ozkardeskaya. Este jueves por la mañana, el billete verde se situaba en su nivel mínimo desde octubre, cayendo 0,85 por ciento, a 1,0986 dólares por un euro.
En el mercado del petróleo, el precio del barril de Brent del mar del Norte retrocedía 3,34 por ciento, a 72,45 dólares, y el de su equivalente estadounidense, el WTI, bajaba 3,57 por ciento, a 69,15 dólares.
Además, en el aftermarket de la bolsa de Nueva York, el Dow Jones caía un 0,5 por ciento, el S&P 500 perdía un 1,6 por ciento y el Nasdaq tecnológico se desplomaba un cuatro por ciento. Los inversores buscaron posicionarse en activos de refugio como el oro, que quebró un nuevo récord histórico al superar la barrera de los u$s3.200.
Las acciones de los principales gigantes tecnológicos, conocidos colectivamente como las 7 Magníficas, caen bruscamente en las operaciones después del cierre. Los papeles de Apple lideran las caídas con un descenso del 6,2 por ciento, seguidas de cerca por Tesla, que baja un 4,9 por ciento. Amazon y Meta Platforms también experimentaron pérdidas significativas del 4,9 por ciento y 3,6 por ciento, respectivamente. Alphabet, Microsoft y Nvidia tampoco se salvaron, con retrocesos del 2,7 por ciento, 1,9 por ciento y 3,7 por ciento, en ese orden.
Por su parte, las criptomonedas caen hasta 9 por ciento encabezados por Toncoin, SUI (-7,2 por ciento), Chainlink (-5,5 por ciento) y Cardano (5,5 por ciento). Mientras que, Bitcoin desciende 1,7 por ciento a u$s83.000.
¿Qué anunció Donald Trump?
Desde la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos exhibió un gráfico con las nuevas tarifas diferenciadas: 34 por ciento para las importaciones provenientes de China, 20 por ciento para la Unión Europea, 25 por ciento para Corea del Sur, 24 por ciento para Japón, 32 por ciento para Taiwán, 10 por ciento para Argentina, entre otros.
“Nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado”, sostuvo el mandatario con tono combativo, al justificar la decisión como una respuesta a décadas de desequilibrios comerciales.
El republicano invocó la Ley de Poderes de Emergencia Internacional de 1977 para activar los nuevos aranceles, en un intento de forzar a sus principales socios comerciales a bajar sus propias barreras. Según el Gobierno estadounidense, el déficit comercial acumulado en 2024 superó los 1,2 billones de dólares.
Trump aseguró que los aranceles -a los que denominó “recíprocos”- permitirán el regreso de empleos manufactureros al país y pondrán fin a lo que calificó como una “estafa” de más de medio siglo para los contribuyentes. Sin embargo, economistas advierten que el aumento generalizado de aranceles podría derivar en un alza de precios en bienes de consumo como autos, ropa y electrónica, afectando tanto a hogares como a empresas.
La decisión marca una de las acciones comerciales más agresivas de las últimas décadas y podría desencadenar represalias por parte de otras economías.