El basural a cielo abierto de Luján, considerado el más grande del país, dejó de recibir residuos el 1° de julio después de más de 50 años de funcionamiento.
El predio, conocido como La Quema, ocupa 13,8 hectáreas y llegó a recibir hasta 120 toneladas diarias de residuos sin tratamiento, con quemas frecuentes, humo, malos olores y acumulación de desechos de hasta 30 metros de profundidad en algunos sectores.
Desde el cierre, las aproximadamente 97,8 toneladas diarias de residuos domiciliarios de Luján son trasladadas al Ceamse. El operativo representa para el municipio un costo mensual de unos 80 millones de pesos.
Cerca de nueve hectáreas del antiguo basural ya fueron intervenidas y cubiertas, y comenzó a recuperarse la vegetación. Vecinos de la zona aseguran que disminuyeron de manera significativa los olores y el humo que afectaron durante décadas a los barrios cercanos.
Sin embargo, el saneamiento todavía no está terminado. Quedan unas tres hectáreas donde los residuos permanecen expuestos y debajo de los sectores ya cubiertos persiste un importante pasivo ambiental acumulado durante décadas.
El próximo paso será completar el cierre técnico mediante la compactación y cobertura definitiva de los residuos, además de mantener controles ambientales de largo plazo por posibles impactos sobre el suelo y el arroyo El Haras, afluente del río Luján.
El proyecto original contemplaba además la construcción del Centro Ambiental Laudato Sí, financiado mediante un préstamo de 18 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo.
Las obras fueron paralizadas en 2023 por una acción judicial. Aunque la Corte Suprema habilitó su continuidad en abril de 2025, todavía no fueron retomadas por falta de ejecución del financiamiento.
En paralelo, parte de los más de 200 recicladores informales que trabajaban en el basural comenzó a reorganizarse en torno al Centro de Reciclaje Municipal Manuel Belgrano, donde actualmente trabajan de manera regularizada más de 30 personas.
Fuentes: La Nación, Perfil y Defensoría del Pueblo de la Nación