El sistema de monitoreo satelital de La Pampa detectó un desmonte no autorizado de 342 hectáreas de bosque nativo en el departamento Rancul.
Las imágenes permitieron identificar la remoción mediante maquinaria pesada de ejemplares de caldén (Prosopis caldenia), especie característica de la ecorregión del Espinal.
Según los informes citados, la intervención se realizó sobre parcelas alcanzadas por categorías de conservación de la Ley de Bosques 26.331 y del ordenamiento territorial provincial.
La pérdida de cobertura arbórea afecta la protección del suelo frente a la erosión eólica, reduce la capacidad de retención de agua y fragmenta los parches de bosque nativo.
El caldenal también cumple funciones relevantes como hábitat para aves y mamíferos y como reservorio de carbono en una región semiárida vulnerable a procesos de degradación.
La detección satelital permitió activar inspecciones y actuaciones administrativas para determinar responsabilidades.
Las autoridades provinciales dispusieron el cese de las actividades en el predio e iniciaron los procedimientos correspondientes, que incluyen la exigencia de medidas de recomposición ambiental.
Informes técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y otros organismos científicos advierten que la pérdida del bosque de caldén compromete el equilibrio hídrico y favorece procesos de desertificación.
El caso refuerza la importancia del monitoreo remoto y de la aplicación del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos para prevenir nuevos desmontes y promover la restauración de las áreas degradadas.
Fuentes: InfoPico, Agencia Télam, La Nación, La Arena e Inta