En 2007 comenzó en los Esteros del Iberá un programa de restauración de fauna con la liberación de una pareja de osos hormigueros gigantes. Diecinueve años después, siete especies que habían desaparecido del humedal o del país volvieron a vivir en libertad.
El proyecto se desarrolla en el Gran Parque Iberá, integrado por 158.000 hectáreas del Parque Nacional Iberá y 600.000 hectáreas del Parque Provincial Iberá, con un total de 758.000 hectáreas protegidas.
El oso hormiguero gigante fue la primera especie reintroducida. Para 2021 se estimaban más de 200 ejemplares viviendo en libertad, muchos de ellos nacidos directamente en el ecosistema.
Luego se sumaron el venado de las pampas, desde 2009; el pecarí de collar y el guacamayo rojo, desde 2015; el muitú, desde 2019; la nutria gigante, extinguida previamente en Argentina; y el yaguareté.
El regreso del yaguareté fue uno de los principales hitos. En enero de 2021 una hembra y sus dos crías fueron liberadas en la isla San Alonso, marcando el retorno de la especie a Corrientes después de más de 70 años.
La población continuó reproduciéndose y, hacia mediados de 2026, Rewilding Argentina informó el nacimiento del ejemplar número 50 nacido en estado silvestre en Iberá.
El objetivo del programa no es solamente recuperar especies, sino también restablecer funciones ecológicas como la dispersión de semillas, la regulación de poblaciones y el equilibrio entre predadores y presas.
Lo que comenzó con dos osos hormigueros se convirtió así en uno de los proyectos de restauración de fauna más importantes de América Latina.
Fuentes: TN y Rewilding Argentina