El 24 de abril de 1479 murió de una herida de guerra en el castillo de Garcimuñoz, en Cuenca, Jorge Manrique, poeta y escritor español.
Jorge Manrique es autor de las coplas a la muerte de su padre, creación máxima de la lírica castellana del siglo XV y de toda la literatura española
Pertenecía a una familia noble, perteneciente a la orden de Santiago, y compatibilizó la guerra con la poesía
Murió como consecuencia de las heridas que recibió en el asalto al castillo de Garcimuñoz, en el feudo del marqués de Villena.
La poesía de Jorge Manrique se sitúa dentro de la corriente cancioneril del siglo XV. Su producción poética menor, reunida en un Cancionero, está formada por medio centenar de composiciones breves, en su mayor parte de tema amoroso, que siguieron los cánones trovadorescos y cortesanos de finales de la Edad Media. Su obra maestra son las coplas a la muerte de su padre don Rodrigo, publicadas en 1494. Manrique hace sobrevivir a su padre en la fama, es decir, en la perduración en este mundo en la memoria de los vivos gracias a una vida ejemplar
La primera estrofa de las célebres coplas es:
Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
fue mejor.